Saitama, Japón.  En un solo día, el baloncesto de selecciones perdió al español Pau Gasol y al argentino Luis Scola. Dos iconos mundiales del baloncesto se vieron apeados de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y confirmaron que no jugarán más por su país. También Marc Gasol. Fue el día en que se fueron los grandes.

Si la jornada en el Super Arena de Saitama se preveía intensa con los cuatro duelos de cuartos de final condensados en el mismo día, aún lo fue más cuando dos jugadores emblemas de sus equipos como Pau Gasol y Luis Scola, que llegaron a Tokio batiendo récords de Juegos disputados -cinco para cada uno, también para el español Rudy Fernández-, y con la vitola del ‘último baile’ de sus carreras en selecciones.

Se despidieron de maneras diferentes. Pau Gasol sabía que si España perdía contra Estados Unidos sería su último duelo. Ya había anunciado que era su último campeonato con la familia de la selección.

Pero España peleó para remontar el partido hasta los últimos minutos (81-95 al final) y era arriesgado introducirle en el campo para unos minutos finales, siendo un jugador que acababa de salir de dos años lesionado. «Hubiese sido una falta de respeto», dijo el entrenador del equipo español, el italiano Sergio Scariolo.

Scola, que sufrió una severa derrota con la selección argentina ante Australia (97-59) con el partido ya decidido a mediados del último cuarto (79-50 a 4:38 del final), sí que tuvo su homenaje al ser cambiado a falta de los últimos 51 segundos. A su pesar, porque el pívot argentino, confesó, quería «acabar jugando».

«Él dijo ‘yo termino jugando’, porque para él era más importante la última defensa perdiendo de 40 que el aplauso final. Obviamente no le hice caso y le saqué a 40 segundos (del final)», confesó su entrenador, Sergio Hernández, que propició un largo y emotivo aplauso de todos los presentes en el Saitama Super Arena.

Fue el final de su etapa en sus respectivas selecciones. Y quién sabe si también será el final de sus carreras deportivas en general. Ninguno de los dos lo dejó claro. «Tengo que decidir, digerir, hablar con mi familia si debo continuar jugando o debo moverme a diferentes retos», dijo Pau Gasol.

Más inclinado hacia el no pareció el argentino. «No creo que tenga la energía para jugar como me gustaría jugar. Es una cuestión de tiempo, hoy no me siento con capacidad de contestar esto, pero no me siento para jugar. Es algo natural, tengo 41», manifestó en rueda de prensa.

Al margen de estas cábalas está el tercer jugador que no volverá a vestirse la camiseta de su selección. Marc Gasol, cinco años más joven que su hermano, tiene contrato en Los Ángeles Lakers. Es más, al ser preguntado por los reporteros recién sorprendidos por su adiós, tuvo que recordar que estaba hablando de la selección, no de su trayectoria deportiva de clubes.

SUPERAR FRONTERAS, ACUMULAR ÉXITOS

Si algo vincula a Pau Gasol y Luis Scola es que ambos superaron fronteras en sus carreras deportivas. El pívot catalán fue el primer jugador no formado en Estados Unidos que fue elegido en tercer lugar en el ‘Draft’ de la NBA. Su paso a la mejor liga del mundo abrió paso a otros muchos españoles para los que se acuñó un término, la «ÑBA», para esos jugadores que militaban en el campeonato norteamericano y luego acudían a la selección española.

También fue el primer español en ganar un título de la mejor liga del mundo, en 2009 con Los Ángeles Lakers, y en repetir en 2010. Su hermano Marc se convirtió en el segundo español con un anillo en 2019 con los Toronto Raptors. Ambos protagonizaron un histórico salto inicial en el ‘All-Star’ de 2015.

De igual modo, Scola formó parte del grupo de jugadores, junto con Manu Ginóbili y Fabricio Oberto, que abrieron camino en la NBA con su paso por Houston Rockets, Phoenix Suns, Indiana Pacers, Toronto Raptors y Brooklyn Nets fueron las franquicias que disfrutaron de su experiencia.

El compromiso con su selección nacional es otro elemento que los une. Scola formó parte de la ‘Generación Dorada’ argentina que fue subcampeona del mundo en Indianápolis 2002, ganó los Juegos de Atenas 2004 y fue bronce olímpico en Pekín 2008. De todos sus compañeros de entonces, solo él volvió a ser subcampeón, en China 2019. Es el máximo anotador de la selección, con casi 2.800 puntos en su haber, según la Confederación Argentina de Básquetbol (CAB).

Gasol, por su parte, es miembro de los ‘Juniors de oro’, un grupo de jugadores conocidos por ganar el Mundial Junior de Lisboa 1999 -derrotando en las semifinales a Argentina y en la final a Estados Unidos- y que después conformaron el equipo que fue dos veces campeón del mundo (2006 y 2019, en este último Gasol no estuvo por lesión) y tres veces medalla olímpica, con las platas de Pekín 2008 y Londres 2012, y el bronce de Río 2016. En total, el interior catalán acumula once preseas.

Ambos llegaron a Tokio 2020 para sumar sus quintos Juegos. Luis Scola, Pau Gasol y el también español Rudy Fernández se unieron en esta cita olímpica al puertorriqueño Teófilo Cruz, el brasileño Oscar Schmidt, el australiano Andrew Gaze y el español Juan Carlos Navarro en ese tremendo registro de longevidad.

Una longevidad extraordinaria que llega a su fin en Tokio 2020. El máximo organismo internacional del baloncesto, la FIBA, ha utilizado para elogiarles un término muy de moda en los últimos tiempos: GOAT. El acrónimo, que dicho tal cual en inglés significa cabra, alude a los más grandes de todos los tiempos (Greatest Of All Time, en inglés).

En este caso, parece que se ajusta perfectamente a ambos protagonistas. No solamente son jugadores que serán recordados por mucho tiempo, a lo que alude la expresión, sino que también son grandes en lo literal, un tipo de jugador que en los últimos años parece haber perdido predicamento en el baloncesto contemporáneo marcado por los triplistas y el ‘small ball’. Con Pau y Scola se van dos grandes, en todos los sentidos.

 

EFE noticias

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