Valencia.- Pablo Sandoval está en su hábitat: una final. Pasan los años y el pelotero de mayor currículo en Series Mundiales que pisó terrenos de la LVBP esta temporada, continúa coleccionando noches para enmarcar en la vitrina de instancias definitorias, ahora, en resistencia de la inevitable aparición de dolencias en su inconfundible físico, otra de sus marcas registradas.

“Estoy bateando solo a la zurda por molestias en el hombro izquierdo, vengo de una operación allí y tuve limitaciones para batear a la derecha, y la verdad, me está gustando”, reconoció tras ser el principal responsable ofensivo de Navegantes del Magallanes, al empujar tres de las cuatro carreras para el primer triunfo de los valencianos contra Caribes de Anzoátegui, en la Gran Final 2021-2022.

A Sandoval, le bastó tomar sus primeros dos turnos en la velada, ante el debutante siniestro Edgar Torres, para aportar el mayor porcentaje del daño de los cañones nautas hacia la Tribu, en el primer juego de la serie disputado en el Estadio José Bernardo Pérez de Valencia.

En Puerto La Cruz, los lanzadores indígenas habían estado evitando su bate, tras enviarlo a primera por boleto en cinco ocasiones en un total de ocho apariciones legales. Pero el jueves, no esperó mucho para hacer swing y en cuenta de 1-0, el “Panda” conectó cuadrangular solitario en el primer inning, el quinto de su carrera en fases definitorias, lo que le igualó con Endy Chávez, Luis Raven y Robinson Chirinos como los máximos jonroneros en la historia de la Carabela en la instancia culminante de la LVBP.

Sandoval llegó a ese turno con modesto promedio de .200 (50-10) en la postemporada, un cuadrangular y ocho producidas.

Luego de su estacazo de vuelta entera, en la tercera entrada, ligó sencillo para traer dos carreras más. Conexión que le hizo llegar a 17 empujadas en finales, superando las 15 de Raven en el tope histórico de la franquicia.

Pero la dolencia en el hombro no es la única del MVP de la Serie Mundial 2012 y de la Serie Final 2013-2014 en la pelota rentada local. También lidia con molestias en el cuádriceps de la pierna izquierda que le obliga a someterse a terapias previas a cada compromiso.

“En el juego tienes que estar preparado a un 100%, no tratar de hacer mucho y buscar un buen pitcheo para conectar un gran batazo”, apuntó, para luego darle crédito al instructor de bateadores del Magallanes, por los ajustes que ha hecho, dadas las circunstancias en las que está jugando. “Tener la ‘Pared Negra’, al legendario Robert Pérez, nos ha servido de mucha ayuda a todo el equipo, porque si te pones a ver, hemos hecho un gran trabajo a la ofensiva. Todos esos consejos son importantes para mejorar en el bateo”.

Mientras Sandoval ejecutaba con el madero, el zurdo César Jiménez aportaba desde el montículo, lo que el alto mando de la nave esperaba de él cuando lo tomó como adición en el Draft.

“Lo más importante hoy fue el trabajo del pitcheo, de César (Jiménez), y el bullpen, contra una ofensiva como la de Caribes”, reconoció el pelotero con 14 años de experiencia en la Gran Carpa.

Y es que, Jiménez, se encargó de silenciar a la toletería aborigen con una apertura de 5.1 innings, con tan solo cuatro inatrapables y dos carreras limpias admitidas, apoyado en cuatro ponches.

El zurdo ahora acumula 11.1 episodios de labor contra la tropa aborigen esta temporada, en los que sólo ha permitido el daño sufrido en la noche valenciana, pues el 15 de diciembre, con el uniforme de Tigres de Aragua, estuvo inmaculado, al no permitir hits ni carreras, además de no repartir boletos en seis entradas.

“Tuve oportunidad de lanzar contra ellos en la rueda regular y fue un buen juego a mi llegada a los Tigres. A ellos hay que atacarles la zona de strikes, pero uno como pitcher tiene que ejecutar los lanzamientos para que ellos hagan swing y dominarlos”, describió el abridor tras el último out.

“Es una ofensiva agresiva y pude mantener el control, haciendo la mezcla, debo agradecer mucho a Carlos (Pérez, receptor), estuvo muy bien, en la misma página que yo, contento porque mantenemos al equipo en la pelea”, agregó.

 Pablo Sandoval sacó la bola apenas al segundo pitcheo que vio del mexicano Edgar Torres

El triunfo, es una bocanada de aire para el conjunto turco, que venía de perder los dos primeros choques, también cerrados, en el Estadio Alfonso “Chico” Carrasquel.

“Ha sido una buena serie. Por una carrera los dos juegos en Puerto La Cruz, se ha visto la intensidad del pitcheo, el relevo de ambos equipos y los batazos oportunos. A nosotros nos ha faltado ese enfoque, yo creo que hoy fue la diferencia y simplemente debemos seguir adelante en los tres juegos que quedan”, expresó el manager Wilfredo Romero, al departamento de prensa bucanero en su oficina del Coso de La Michelena.

En ese escenario, se reanudará la serie el sábado, tras la única jornada libre que habrá en la frenética lucha final.

“Hay que ganar, nosotros no tenemos chance de perder, primero hay que empatar, aprovechar que estamos acá en casa para regresar en la Serie”, enfatizó el timonel.

Sandoval lo ha vivido antes, está en su salsa. Puede haber diferencias entre MLB y la LVBP, pero las situaciones son las mismas y sabe lo que debe hacerse.

“No tener presión, salir a jugar nuestra pelota, jugar como sabemos hacerlo en casa y dar lo mejor posible para que la afición nos siga apoyando”.

¿Quién puede contradecirle?

 

Redacción SNPD con

información de LVBP.com