Caracas.-El exdiputado de la AN Marco Aurelio Quiñones denunció que una presunta empresa registrada en Estados Unidos estaría detrás del auge de casinos en Venezuela.

Según Quiñones, la empresa es quien está dotando a los casinos de máquinas de juegos.

«Presunta empresa registrada en USA, con nombre de un prócer de tal nación, compraría máquinas de juegos para los casinos que hoy se multiplican en Venezuela, un país en emergencia humanitaria, como si estuviéramos hablando de Punta Cana o Aruba», alertó el opositor en su Twitter.

El exparlamentario detalló que dicha empresa sería la encargada de proveer a otra que tiene el monopolio de venta de máquinas en territorio venezolano, con licencia exclusiva de la administración de Maduro, para manejar este mercado en el país.
 

«Los mismo estuvieron presentes en el G2, Feria Internacional del Juego en Las Vegas Nevada, USA, del 12 al 14 de Octubre. Allí se contactaron proveedores para seguir comprando máquinas para dotar casinos en Venezuela, que hoy son una bofetada a la pobreza extrema en nuestro país», relató.

Ante esto, solicitó que EEUU realice una investigación contra dicha compañía por formar parte de esta cadena: «¿Cómo llegan luego esas máquinas a Venezuela? ¿Cómo y quienes dan ese acceso en las aduanas? ¿Quién llama de mucho poder rojo para dar esa orden? ¿Quién decide a quienes se las venden? ¿Quién decide quienes tienen licencias?», cuestionó.

De acuerdo al dirigente de Voluntad Popular, han podido avanzar con mucha información «y hay otra que corresponde a los entes competentes».

«El régimen, en su afán por burlar los señalamientos, pretende generar una ficticia normalidad en un paramundo que desafía la legalidad mundial. Es nuestro deber investigar y señalar», pidió.
 
Vale recordar que el pasado 30 de septiembre reactivaron en Venezuela una serie de casinos, luego de pasar santamarías abajo por más de 10 años.
 

Algunos de estos establecimientos de apuestas aceptan hasta bitcoin y tokens de Axie Infinity, el juego que se ha viralizado en Venezuela en los últimos meses.

Según el economista Manuel Sutherland, esta medida es una manera «desesperada del gobierno de Nicolás Maduro para captar divisas».