Estallido social de 1989, que años más tarde llevó al Comandante Chávez a insurgir. Foto: Biblioteca Nacional

Ciudad Guayana.- A 32 años del terrible «Caracazo» pareciera difícil de entender cómo pudo generarse aquel estallido social por un paquete económico, cuando en la actualidad los precios suben constantemente y en muchos casos el sueldo no alcanza ni para costear el gasto diario de transporte público. 

El 27 de febrero de 1989 se produjo en Venezuela un estallido social a raíz del aumento de la gasolina y el pasaje, decisión tomada por el gobierno de Carlos Andrés Pérez. Esto desató una reacción de rechazo convirtiéndose en las pocas horas en un caos donde, extraoficialmente murieron más de mil personas por la violencia desatada.

El epicentro de la «guerra» era Caracas; el Ejército salió a la calle a hacer frente a los manifestantes y muchos fueron ultimados por los efectivos militares. 

Para el Comité de Familiares y Víctimas del Caracazo (Cofavic) el escenario que se vivió en 1989 no dista de la realidad actual, donde las masacres «siguen presentes», aseguran. 

Cofavic reitera que es «urgente una transformación» y que haya compromiso del Estado para que «cesen» las muertes extrajudiciales.

«Por eso nos dedicamos desde entonces a la defensa y promoción de los derechos humanos y en ese duro recorrido seguimos advirtiendo que es indispensable y urgente una transformación y un compromiso del Estado para que cesen las masacres. Solo entre 2012 y 2020 contabilizamos 12.010 ejecuciones extrajudiciales», señalaron en declaraciones recientes a Radio Fe y Alegría. 

Transcurridas tres décadas de aquellos acontecimientos, aún permanece la incertidumbre en cuanto al número de víctimas que hubo durante las protestas. De acuerdo al fiscal general de la época, el número de muertos superó los 200. No obstante, diversas ONG señalan que los muertos aún no han sido cuantificados.

La magnitud de la crisis que actualmente atraviesa Venezuela es «mucho peor» que la de 1989, asegura el ex candidato presidencial, Henrique Capriles, quien insiste en la necesidad de generar soluciones para que no se repita un estallido de esa manera. 

«Hace 32 años el país se estremeció. Hoy la magnitud de la crisis que vive Venezuela es mucho peor que la de entonces”, afirmo Capriles en la red social Twitter junto a un video con imágenes de saqueos, incendios y protestas, y una declaración de una mujer diciendo en ese entonces: ‘Es el alto costo de la vida, es el aumento del pasaje, es la falta de aumento del salario'».

Vale recordar los resultados de la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi), elaborada por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) 2019-2020, en donde se refleja la magnitud de la pobreza y desnutrición en el país: sus datos ya no son comparables con los de países suramericanos sino con los de naciones de África y Centroamérica.

Como resumen de sus resultados, 79,3% de los venezolanos están sumergidos en pobreza extrema y 96,2% son pobres, al cierre de 2019. 

Venezolanos hoy en día están pagando los más altos precios que hayan podido imaginar por alimentos y medicinas; la diferencia es que esos precios se deben a la hiperinflación que galopa sobre la economía, mientras que Carlos Andrés Pérez lo que buscaba en ese entonces era corregir las distorsiones que habían sobre ella.