Madrid.- El Gobierno de España mantiene que no prorrogará más allá de mayo el estado de alarma declarado en el país ante la pandemia de la covid-19, frente a las críticas de que una desescalada en las restricciones para frenar el coronavirus puede ser prematura mientras sigue el riesgo alto de la enfermedad.

El presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, reiteró su intención que el estado de alarma acabe el próximo 9 de mayo como está previsto.

El actual estado de alarma comenzó el pasado 25 de octubre y es el segundo declarado en el país tras el que estuvo en vigor de marzo a junio del año pasado al inicio de la pandemia, en ambos casos con toque de queda nocturno, limitaciones a la movilidad y a las reuniones sociales, entre otras restricciones.

Sánchez defendió en una sesión en el Parlamento español la postura de su Gobierno de no prorrogar más allá de esa fecha esta situación excepcional, al considerar que las regiones, que gestionan competencias como las sanitarias, tienen capacidad para aplicar algunas restricciones sin necesidad de que se mantenga el estado de alarma.

La postura del Ejecutivo choca tanto con la oposición como con algunos partidos como los nacionalistas que puntualmente han apoyado otras decisiones del Gobierno.

El conservador Partido Popular, principal fuerza de oposición, defendió su propuesta de que si acaba el estado de alarma haya antes «un plan B jurídico», que dé seguridad a las regiones si deciden mantener algunas restricciones que puedan afectar a derechos fundamentales como los de libre circulación y de reunión.

El Partido Nacionalista Vasco (PNV) considera una temeridad retirar el estado de alarma sin disponer antes de reformas legales que avalen a las regiones, en la línea de grupos regionalistas, que advierten de que el Gobierno genera incertidumbre y da un mensaje a la sociedad de que es posible relajar la medidas de prevención ante la covid-19.

El 45 por ciento de los españoles considera que pasará más de un año hasta volver a la vida que disfrutaba antes de la pandemia, porcentaje que sitúa a España en el segundo país europeo, tras Italia, más pesimista respecto a vuelta a la normalidad, según una encuesta del Foro Económico Mundial.

Los último datos oficiales muestran en España una incidencia acumulada de 196,2 casos positivos de coronavirus por cada 100.000 habitantes en los últimos catorce días, dentro del nivel de riesgo alto de la enfermedad, por encima de los 150, y lejos del objetivo de bajar de los 50 para alcanzar una nueva normalidad.

 

EFE