Cuando decimos la frase “estrés oxidativo” lo más probable es que algunos piensen que hablamos de un tipo de estrés psicológico, ya sea de aquél que provoque ansiedad o algunas reacciones en el cuerpo.

Sin embargo, la frase no tiene mucho qué ver con ese tipo de ideas, y en realidad se refiere a un proceso físico que podría estar vinculado a enfermedades como el cáncer, la enfermedad de Parkinson, entre muchas otras. Y aunque puede ser un poco complejo entenderlo Rafael Franco, catedrático de bioquímica y biología molecular en la Universidad de Barcelona lo explica de forma muy sencilla y menciona la influencia que tiene en el envejecimiento.

Estrés oxidativo

En un artículo que escribió el experto para The Conversation, Franco señala que “el estrés oxidativo es consustancial a la vida en el planeta Tierra”, y lo señala como un efecto no deseable del oxígeno que consumimos los humanos y los animales cuando nos oxidamos: “El estrés oxidativo tiene lugar cuando se producen en nuestro cuerpo compuestos que no son útiles para la vida (como radicales libres, agua oxigenada, entre otros)». Y cuando la presencia de estos compuestos es excesiva y supera lo que requiere el cuerpo, puede tener consecuencias negativas.

Un ejemplo de esto es que los compuestos pueden alterar la funcionalidad de las membranas, las cuales, si se rompen, provocan la muerte de células lo cual deriva en el desarrollo de alguna enfermedad. No tiene nada qué ver con el estrés que no te deja dormir.

El proceso es natural y, según franco, “En un individuo sano y con unas pautas adecuadas de alimentación y de estilo de vida, el estrés oxidativo se puede minimizar». De igual forma, señala que –ya que es algo que le sucede a todos– no se puede eliminar por completo, pero sí se puede controlar.

De acuerdo con Franco, cuando el organismo envejece, los mecanismos de control del estrés oxidativo dejan de funcionar correctamente, lo cual eventualmente puede derivar en enfermedades.

Asimismo, explica que el estrés oxidativo y sus mecanismos funcionan como una balanza: “Al mismo tiempo que producimos sustancias de estrés oxidativo, activamos controladores específicos o producimos sustancias que inactivan las sustancias nocivas”, por lo tanto, cuando deja de funcionar apropiadamente, la balanza “se desequilibra hacia la producción de sustancias prooxidantes”.

Para prevenir los daños del estrés oxidativo, Franco señala que se deben tener “siempre en marcha la maquinaria para que todo esté engrasado”, refiriéndose a que las personas deben tener buena actividad físico para ralentizar la oxidación. Esto puede hacerse con simples ejercicios como caminar o incluso hasta motivar la actividad cerebral. Recuerda, no tiene nada que ver con el estrés psicológico.

Enfermedades

Diversos estudios sugieren que el estrés oxidativo puede estar vinculado a varias enfermedades, varias de las cuales se presentan en edades avanzadas, pero también puede impulsar algunas neurodegenerativas.

Entre las que se mencionan está la enfermedad de Lou Gehrig, el Parkinson, el Alzheimer, la enfermedad de Huntington, esclerosis múltiple, además de otras como depresión y autismo. Asimismo, está vinculado a falla cardiaca, síndrome de fatiga crónica y hasta el síndrome de Asperger.

Otras investigaciones respaldan lo que menciona Franco sobre el papel del estrés oxidativo en el envejecimiento, además de que señalan que puede tener influencia en su llegada prematura. Un estudio en particular encontró que el estrés oxidativo producía daño de ADN en el neocortex y el hipocampo de cerebros de ratas.

En el último año, en medio de la pandemia de Coronavirus, el proceso volvió a generar ruido, ya que se señaló que podía tener un papel importante para determinar complicaciones cardiacas en pacientes que se haya contagiado del virus.

Esto fue publicado en el International Journal of Cardiology, sin embargo, una terapia con suplementos generó debate, debido a los desbalances y otras enfermedades que puede provocar el usar antioxidantes cuando los mecanismos de control ya no funcionan de manera apropiada.

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