Ciudad Guayana. – En la vida no necesitamos grandes pertenencias ni propiedades, pues en ocasiones, un gesto de amor o cariño vale mucho más que todo eso, es por ello que las grandes batallas son dadas a personas de gran carácter. Tal es el caso de Evileci España, una mujer que a sus 43 años de edad fue diagnosticada con cáncer de mama.

Relacionista Industrial de profesión y madre de dos hijos, actualmente se dedica al diseño y confección de pijamas, y vive en Lecherías, estado Anzoátegui.

“Una enfermedad que cambió mi vida”

Al momento de ser diagnosticada con esta terrible enfermedad, quedé completamente paralizada, me tomó varias horas aceptarlo y procesarlo. Fue una noticia que realmente le dio un vuelco a mi vida, pues me hizo analizar y pensar muchas cosas, entre ellas, que podría morir”.

Mi familia fue la primera en enterarse, y también se sorprendieron muchísimo ya que no esperaban esta noticia, para ese momento se tornaron confundidos en especial mi papá. Me dio mucho pesar tener que darle esa noticia tan dolorosa. Pero, a pesar de todo siempre tuve su apoyo incondicional.

Para ese entonces mis hijos tenían apenas 11 y 13 años, y no se me hacía nada fácil decirles esto que me estaba pasando.

“Fui a un psicólogo en el que tuve la orientación y las herramientas necesarias que fueron las que me ayudaron con mis hijos”

Decisiones

La difícil tarea de informarles y orientar a mis hijos sobre mi enfermedad nace porque dos años antes su abuelo paterno falleció de cáncer y una amiga muy cerca a la familia también.

Entonces, como ya ellos conocían algo de todo este proceso, al enterarse me sorprendieron, porque lo tomaron de la mejor manera y solo me preguntaban sobre mi tratamiento: ¿Cuánto tiempo duraría? Y que ¿Si en algún momento volvería a estar bien? Pero por sobre todas las cosas siempre fueron muy atentos y cariñosos conmigo.

Para el año 2014 fui intervenida quirúrgicamente mientras que, para octubre de ese mismo año recibí 8 dosis de quimioterapia.

“Fue un proceso completamente difícil para mí, pero, gracias a Dios recibí mucho amor de parte de toda mi familia y amigos”

Mi refugio en la fe y la entrega me ayudaron a entender que como seres humanos somos tan vulnerables y que la vida puede apagarse de un día para otro.

Sin embargo, cada uno de mis médicos tomaron las mejores decisiones y mi confianza en ellos fue lo que me ayudó a facilitar mi total recuperación.

En la imagen Evileci España – Fotografía: Cortesía

La muerte

Aunque aceptar y procesar esta noticia cambió mi vida completamente, en un principio existió mucha incertidumbre, y sí en algún momento llegué a pensar que podía morir.

A medida que todo este proceso avanzaba, me fui llenando de esperanza y me refugié en la fe, ese era mi escudo de protección cada vez que esos pensamientos invadían mi cabeza.

“El amor de la familia y amigos es realmente sanador”, resaltó Evileci

Las oraciones, la alimentación, consumir contenido sobre los diferentes casos de mujeres que lucharon y salieron adelante fueron los encargados de brindarme esa fuerza para lograr sanarme.

Por eso, hoy en día soy voluntaria de la Fundación Senos Ayuda en el estado Anzoátegui, y contarles mi historia me sigue sanando y más que todo motiva y da fuerzas a cada una de estas mujeres que hoy en día afrontan esta terrible enfermedad.

Retroceder el tiempo

El cáncer de mama es un diagnostico que no se puede evitar, por eso es que se insiste tanto en la prevención y concientización.

“Creo que nuestra vida está definida por la voluntad de Dios, todo lo que sucede tiene una razón, un porqué, que muchas veces no se entienden en el momento y es solo el tiempo el encargado de ir aclarando todo el panorama”, destacó Evileci.

Una frase que te define

Luego de todo este proceso, puedo decir que: “El amor sana, las ganas de vivir, los sueños, la esperanza de devolverle el amor y la paz a tu familia. Confiar en la voluntad de nuestro Dios”.

Hay que cuidar nuestro cuerpo, porque a través de él vivimos, tu espíritu, por que define lo que eres y cuida tu mente porque siempre te dirá quien eres.

Para cerrar, Una enfermedad con un sinnúmero de casos a nivel mundial, pero no todos cuentan con la misma suerte, ¿Qué consejo le darías a todas esas mujeres que actualmente son portadoras de esta enfermedad y que por miedo o falta de información no toman asistencia médica, se desaniman y caen en la depresión?

“La vida trae consigo pruebas y caminos difíciles, pero más allá de eso existe un ejército de personas que Dios envía para que nos acompañen en este camino y que mientras más pronto acudan a un especialista, más rápido podrán salir de esa mala experiencia”.

Todo este proceso se convierte en una lección de vida, en un aprendizaje y para muchos en un crecimiento personal, a los que la vida va a sonreírles de muchas maneras y que, si abren su corazón a Dios, él les manifestará el amor más puro, dándoles fuerzas. Solo él sabe que nos mueve, nos limita, nos preocupa y cuáles son nuestros sueños.

“Cuiden su cuerpo, su espíritu, pero sobre todo su mente, porque es lo que les dirá en todo momento quiénes son, finalizó Evileci.