Foto: Wuilmer Barrero (SNPD)

La segunda ronda de la mesa de diálogo social con la ayuda técnica de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ya inició y Fedecámaras declaró, en el marco de una visita a Ciudad Guayana, que espera que todas las conversaciones comiencen a trasladarse a los hechos.

El primer vicepresidente de Fedecámaras, Adán Celis, aunque celebró que existan conversaciones, aseveró que el pueblo de Venezuela, el cual percibe el salario más bajo de Latinoamérica, necesita soluciones.

«Necesitamos que esas conversaciones pasen a hechos, el país está necesitando soluciones. No podemos seguir conversando y conversando si no se empiezan a tomar decisiones para cambiar ese modelo rentista, para darle confianza a quienes quieren invertir», expresó Celis.

Por otra parte, el primer vicepresidente de Fedecámaras teme que Venezuela sea objeto de otra sanción, entre las tantas que ya tiene, por no ocuparse de las denuncias de violaciones en materia laboral que tiene el Ejecutivo.

La comisión de encuestas de la OIT, la cual es el procedimiento de investigación más importante de este organismo, levantó un informe en 2019 en donde acusa al Estado venezolano de cometer violaciones constantes y graves a los derechos de los trabajadores.  

«Estamos muy pendientes de todos esos temas. El Estado pudiera percibir una sanción y nosotros no queremos eso», manifestó Adán Celis.

«Lo que queremos es cambio, que no se sigan persiguiendo líderes sindicales. Que nos sentemos en la misma mesa a negociar los temas fundamentales del país, tanto empresarios, como trabajadores y Gobierno», añadió.

Los incumplimientos

Hace seis meses las conversaciones que existieron entre el Gobierno, Fedecámaras y varias centrales sindicales dejó un documento que estipulaba una segunda reunión para verificar los avances que pudiesen existir.

La aplicación de los convenios números 26 (fijación de los salarios mínimos), 87 (libertad sindical y protección del derecho de asociación) y 144 (consulta tripartita) fueron los puntos que se tocaron en esa reunión.

Sin embargo, los trabajadores de todos los sectores, sobre todo el público, no han podido visibilizar ningún tipo de avance en esos temas tocados.

Mientras que Venezuela sigue teniendo el salario más bajo de la región (que viola el convenio número 26), la Oficina Nacional de Presupuestos (Onapre) se encargó de violar contundentemente el convenio 144 al, además de designar los salarios sin invocar las mesas tripartitas, ordenar la suspensión (y luego fracción) del pago de las vacaciones de los profesores en Venezuela.

Además de esto, en el país gobernado por Nicolás Maduro existen más de 80 líderes sindicales que tienen abiertos procesos que son de carácter penal, según la presidenta del Observatorio Venezolano de Libertad Sindical, Jacqueline Richter.

Pese a que la primera visita de la OIT a Venezuela en este año no trajo una solución, al menos, al cese de las violaciones de la libertad sindical, el segundo vicepresidente de Fedecámaras Felipe Capozzolo, tildó a este segundo encuentro como «una oportunidad»-

«Tenemos una oportunidad fundamental para poder avanzar en el diálogo y perfeccionar un lenguaje común en el cual podamos resolver los problemas de los trabajadores», informó.

Por otra parte, Capozzolo dijo que la organización que defiende los intereses de los empresarios en Venezuela ha tenido un contacto directo con el poder político del país para la creación de un órgano que se encargue de estudiar los acuerdos que arrojen las conversaciones.

«Se ha estado conversando con el Gobierno acerca de la necesidad de formalizar los canales de comunicación y la creación de un órgano que permita darle seguimiento a todos los acuerdos que allí se están desarrollando», develó el segundo vicepresidente de la entidad gremial.

Por ahora, en Venezuela los trabajadores siguen ganando el salario más bajo de la región, en contraposición a una de las canastas alimentarias más costosas de la región; las decisiones salariales y contractuales son unilateral, tal y como lo demostró la Oficina Nacional de Presupuestos; y, la libertad sindical se ve sin avances, con casi un centenar de líderes sindicales con procesos penales abiertos y, además, unas elecciones para escoger nuevos sindicatos que siguen siendo una incógnita, sobre todo en Ciudad Guayana.