

Los accesos al estado La Guaira, epicentro del doble terremoto que sacudió a Venezuela el pasado miércoles, amanecieron este sábado fuertemente restringidos por contingentes policiales y militares, en cumplimiento de una orden directa del Ejecutivo Nacional.
La medida restrictiva se activó tras el colapso vial registrado el viernes, cuando una oleada de vehículos particulares intentó trasladar ayuda humanitaria de forma independiente. Esto coincidió con los llamados desesperados de los sobrevivientes para agilizar la remoción de escombros. Actualmente, cientos de funcionarios intentan ordenar el flujo vehicular dando prioridad estricta a transportes de carga y equipos de salvamento, lo que ha generado un fuerte embudo de tráfico en la autopista Caracas-La Guaira.
El ingreso de los medios de comunicación también mantiene un estricto control. Los reporteros están siendo movilizados en unidades autorizadas por el Ministerio de Comunicación e Información bajo una ruta preestablecida. De acuerdo con el despacho oficial, la medida busca proteger a los trabajadores de la prensa ante el riesgo latente de infecciones tras casi 72 horas del desastre.
El clamor del voluntariado
A pesar de las restricciones, el deseo de cooperar persiste. Jason Álvarez, un voluntario caraqueño que aguarda en la fila junto a su perro de rescate, Sam, relató a la agencia EFE su urgencia por regresar a la zona afectada. «Ayer bajamos y localizamos cuatro cadáveres. Hoy venimos dispuestos otra vez a que nos dejen pasar para seguir apoyando», señaló, tras advertir que la magnitud de la tragedia requiere de más manos debido a que la situación sigue siendo «fuerte».
Ante este escenario, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, exhortó a la ciudadanía a abstenerse de viajar a La Guaira de manera particular, argumentando que se obstaculiza el traslado de heridos y el despliegue de maquinaria pesada. Informó, además, que quienes deseen sumarse a las labores de apoyo de forma organizada deben registrarse en las instalaciones del Poliedro de Caracas.
Balance de daños y asistencia
El parlamentario actualizó el balance oficial de la tragedia, confirmando el fallecimiento de 1.430 personas, 3.238 heridos y 3.142 familias damnificadas.
Por su parte, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, informó que durante la madrugada de este sábado se distribuyeron 2.600 toneladas de alimentos y agua potable en la región costera para atender a las comunidades afectadas.
¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!








