
La excandidata presidencial del correísmo, Luisa González, calificó este miércoles de «persecución política» el allanamiento a su vivienda en Quito durante la madrugada. Negó tajantemente cualquier financiamiento irregular a su movimiento Revolución Ciudadana (RC), «ni de Venezuela ni de ningún cartel».
La Fiscalía ecuatoriana enmarcó el operativo en la pesquisa «Caja chica», que indaga una presunta delincuencia organizada con fines de lavado de activos durante la campaña presidencial de 2023. Se sospecha que podría haber recibido dinero ilícito en efectivo procedente de Venezuela.
«A Daniel Noboa le dije que si decía que había documentos de vinculación con el Cartel de los Soles, que los presentara. La RC no ha recibido un solo centavo ni de Venezuela ni de ningún cartel. Somos los únicos que presentamos los reportes de campaña a tiempo», sentenció González desde la sede de RC en Quito, ante unos cincuenta periodistas y simpatizantes.
«Allanaron la vivienda de mis padres y mi domicilio. No sabemos si lo hacen para tapar la corrupción de este Gobierno», agregó, enumerando casos de presunto narcotráfico y corrupción denunciados por RC sin investigación, como el «caso Blasti»: acusaciones de asambleístas correístas sobre involucrados cercanos al Gobierno Noboa en una incautación de 2,3 toneladas de cocaína destinadas a Europa.
«Este es el Gobierno de la corrupción y del narcotráfico», afirmó.
«Caso reservado» y reacciones de apoyo
González reveló que, al indagar los motivos, le indicaron que el caso era «reservado» y prohibieron fotos, aunque ya circulaban en redes. «Me quieren callar, pero solo podrán callarme muerta. ¡No les tengo miedo!», exclamó.
Simpatizantes corearon: «¡Luisa amiga, Ecuador está contigo!», «¡Abajo la persecución!», «¡No nos callarán!» y «¡No a la injusticia!».
González perdió en segunda vuelta las elecciones de 2023 y 2025 ante Daniel Noboa, quien logró reelección hasta 2029. El Consejo Nacional Electoral (CNE) analiza sus cuentas de campaña.
La asambleísta Mónica Palacio cuestionó la opacidad: «¿Con qué se evidencia el presunto delito de lavado de activos? Se dijo que era una denuncia secreta. Entonces, ¿quién denunció?, ¿cómo?, ¿desde cuándo?». Calificó el proceso de «vergonzosa» y exigió a Noboa «dejar de perseguir a las voces incómodas» para trabajar por el país. Rafael Correa respaldó, señalando que la denuncia se hizo «con reserva de identidad».
El correísmo, liderado por el expresidente Rafael Correa (2007-2017), eleva la tensión política en Ecuador.
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