EFEVerde

Varios grupos de indígenas de la Amazonía brasileña protestaron este martes frente a la sede de la ONU, en Nueva York, contra el presidente Jair Bolsonaro y denunciaron que sus políticas están poniendo en peligro la vida de sus comunidades y su futuro.

En Brasil existen unas 600 reservas indígenas, equivalentes al 13 % del territorio nacional, pero otras muchas zonas reclamadas por diferentes tribus aún están a la espera de ser delimitadas legalmente

Con el apoyo de activistas y organizaciones de defensa del medio ambiente, estos grupos llevaron a la misión brasileña ante la ONU una carta en la que exigen al Ejecutivo protección para los territorios indígenas.

“Declaramos nuestro rechazo e indignación con los cínicos y descarados intentos del Gobierno de Bolsonaro para recortar nuestros derechos e imponer un paradigma de desarrollo difunto y destructivo sobre nuestros pueblos y nuestras tierras”, señalan en la misiva las organizaciones indígenas.
 

El texto, apoyado con casi 12.000 firmas, denuncia que los primeros meses del nuevo Ejecutivo han sido “catastróficos para los derechos humanos y para la protección medioambiental de la Amazonía”.

El ultraderechista Bolsonaro reiteró el pasado 17 de abril su intención de que los indígenas puedan explotar económicamente sus tierras, a través de la minería y la agricultura, sin la intervención de ONG internacionales.