
El candidato presidencial de la izquierda colombiana, Iván Cepeda, invitó formalmente este domingo a las fuerzas del centro político a entablar un proceso de diálogo inmediato. El objetivo prioritario de esta convocatoria es concretar acuerdos estratégicos de cara a la segunda vuelta electoral, fijada para el próximo 21 de junio, donde se disputará la jefatura de Estado frente al aspirante de la derecha, Abelardo de la Espriella.
A través de sus plataformas digitales, el abanderado de la coalición Pacto Histórico —organización política del actual mandatario Gustavo Petro— manifestó su disposición absoluta para escuchar propuestas de los sectores moderados, enfatizando su respeto y reconocimiento hacia dichas corrientes partidistas.
Reconocimiento de fallas y repliegue estratégico
En la pasada jornada electoral, Cepeda obtuvo el segundo lugar tras capitalizar 9,7 millones de sufragios (40,98 % del total), quedando por detrás de De la Espriella, representante del movimiento Defensores de la Patria, quien lideró la contienda con 10,3 millones de votos (43,78 %). En este contexto adverso, el líder izquierdista asumió públicamente un tono de autocrítica respecto a la actual administración gubernamental.
«Comprendo las críticas, en muchos casos justas, a lo que hemos hecho en estos cuatro años. Nuestra tarea es, de manera concertada, corregir la plana en lo que haya que hacerlo», afirmó Cepeda.
Los acercamientos con el centro político habían perdido viabilidad en días previos, luego de que el presidente Petro cuestionara inicialmente la transparencia de los resultados y de que la izquierda insistiera en el polémico proyecto de convocar a una asamblea constituyente. Sin embargo, en un giro estratégico para viabilizar las alianzas, la campaña de Cepeda reculó en el desconocimiento de los escrutinios y archivó la propuesta de reforma constitucional.
Posturas encontradas y la disputa por los votos flotantes
El cambio de postura de la izquierda generó reacciones inmediatas. La excandidata centrista Claudia López, quien se posicionó en el quinto puesto de los comicios con el 0,95 % de los votos, valoró positivamente que se haya desmontado la iniciativa de reformar la Carta Magna de 1991. No obstante, evitó comprometer su respaldo directo a la campaña oficialista.
López advirtió en redes sociales que existe una disonancia ruidosa e inevitable entre las posiciones de Cepeda y las del presidente de la República, señalando que mientras el actual mandatario actúa pensando en su futuro como expresidente, Cepeda debe asumir un liderazgo propio que marque distancia de la Casa de Nariño si aspira a convencer a los indecisos.
Actualmente, las maquinarias de ambas candidaturas en disputa observan con atención los movimientos del centro. El destino de cerca de tres millones de votos obtenidos por los aspirantes que quedaron fuera de la contienda se proyecta como el factor decisivo que definirá la Presidencia de Colombia en el balotaje del 21 de junio.
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