El cierre del año 2025 trajo consigo una de las noticias más significativas para la industria del entretenimiento latino: la reconciliación oficial entre J Balvin y Residente.
Tras cuatro años marcados por un distanciamiento profundo, indirectas mediáticas y una de las rivalidades más comentadas de la década, el cantante colombiano confirmó que las asperezas han quedado en el pasado.
A través de una reflexión en sus redes sociales, el artista paisa compartió que el reencuentro no fue un acto impulsivo ni una estrategia de marketing, sino un proceso maduro que ocurrió hace meses, explica La Opinión.
Según el colombiano, el tiempo fue el factor determinante para permitir que ambos se escucharan y entendieran, alejados del ruido de las plataformas digitales y la opinión pública.
El origen de la discordia
La fractura entre ambas potencias musicales se remonta a octubre de 2021. Todo comenzó cuando J Balvin hizo un llamado a boicotear los Latin Grammy, argumentando una falta de valoración hacia el género urbano.
La reacción de René Pérez, conocido como Residente, no se hizo esperar, comparando la propuesta musical de Balvin con un «carrito de hot dogs»: exitosa comercialmente, pero carente de la elaboración de la alta cocina.
Esta analogía se volvió un fenómeno viral, pero lo que parecía una crítica estética escaló rápidamente a un plano personal y ético.
El punto de máxima tensión llegó en marzo de 2022 con la BZRP Music Session #49, donde el puertorriqueño lanzó un ataque frontal cuestionando la autenticidad y el compromiso social del colombiano, profundizando una brecha que parecía insalvable.
El peso de la salud mental
Para Balvin, este enfrentamiento no solo fue un reto profesional, sino un golpe emocional en un momento de vulnerabilidad personal. Durante el conflicto, el cantante lidiaba con el nacimiento de su hijo, críticas externas por otros proyectos y episodios de ansiedad y depresión.
En diversas entrevistas posteriores, el paisa reconoció que la situación fue frustrante y agotadora, llevándolo a elegir el silencio como mecanismo de defensa y preservación de su bienestar.
Finalmente, el giro hacia la paz comenzó a gestarse desde el perdón interno. Balvin enfatizó recientemente que mantener el rencor era un «veneno» que solo lo afectaba a él.
La reciente colaboración del colombiano con Bizarrap en la sesión #62, donde optó por la nostalgia y el vallenato en lugar de la confrontación, fue el preámbulo perfecto para este anuncio de reconciliación que hoy celebra la industria musical.
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