Jesús Colmenares, se gana la vida, vendiendo café. Foto: Wilmer Barrero

 

Bladimir Martínez Ladera

Ciudad Guayana.-El trabajo dignifica al hombre. No es un castigo por el pecado original, como muchos aún creen, sino que lo hace sentirse capaz, útil y autosuficiente.

Ganarse algo por tu propio esfuerzo, sin que nadie te regale nada es lo que hace Jesús Colmenares, recorre a diario varios kilómetros para obtener un poco de dinero ofreciendo cafecito caliente.

Dice que tiene dos años comercializando tintico, “no es mucho lo que gano pero me mantiene activo, e ingresa un poco de dinero a mi bolsillo para comprar por lo menos un kilo de harina”.

Antes distribuía tetas, después de ser pintor de profesión, “hacía  acabados de pintura y grafiados. Ahora, nadie tiene para pagar este tipo de trabajo, sin hablar  del número de personas que han abandonado el país”.

Se ganaba la vida como guardaespaldas de un conocido empresario de la zona, sin embargo, “ahora, el que tenía mucho anteriormente para contratar un escolta, cuida lo que tiene para que no se la acabe”.

Tiene una esposa y dos hijos, ya mayores de edad. Una casa propia en San Félix que compró en 70 mil bolívares en 2008.

“No vivo en el Country Club de Ciudad Guayana, pero si en casa propia. Actualmente son muchas las personas que viven alquiladas y se les dificulta cancelar el servicio”.

Un cafecito tiene un costo de 300 bolívares, “aquellos que no tienen para cancelar los 300 bolívares, se lo pongo un poco más barato, es una forma de sobrevivir y enfrentar la crisis”.

Dice que recorre centros comerciantes, frecuenta colas de los bancos, en especial las  de los viejitos.

Colmenares, prepara un termo de 2 litros, aunque aclara que no puede comprar azúcar y café por kilos. La venta sólo da para una “tética” de café en polvo. El kilo está por el orden de los 14 y 15 mil bolívares, mientras que 1 kilo de azúcar 2 mil 700 en efectivo.

Un paquete de vasos de 100 unidades, en los chinos,  tiene un valor de 7 mil bolívares por punto.

Explicó que diario no gana mil bolívares. Entre 800 a 900 bolívares es lo que puede llevar a su casa, “muy pocas veces algo más,  el negocio se ve afectado por lo difícil que se hace conseguir efectivo, lo poco que tiene la gente es para pagar pasaje”.