Banco Mundial de Semillas de Svalbard, conocido como la Bóveda del fin del mundo

Situada en la isla de Spitsbergen, en el archipiélago Svalbard,  en la parte más septentrional de Noruega, existe hoy en día una bóveda que fue construida hace apenas diez años, en la ladera de una montaña a más de 150 metros de profundidad, y que tiene por objetivo conservar la biodiversidad agrícola más grande del planeta.

Esta bóveda construida en 2008 en colaboración con Noruega, tiene lo último en protección contra fallas por lo que era el lugar perfecto para conservar estas especies de semillas, sin embargo, no previeron que fuera el primer lugar en calentarse más rápido en toda la Tierra debido al calentamiento del Ártico.

Este almacén de semillas para el futuro, está en severo riesgo ya que, de acuerdo a un estudio, la zona donde se encuentra se está calentando más rápido que otros lugares de la Tierra.

Las temperaturas previstas podrían alcanzar de 7 a 10°C que podrían ocasionar que el hielo y la capa del permafrost comiencen a derretirse, aumentaría la lluvia hasta en un 65% para finales de siglo dependiendo de las emisiones de carbono por lo que se reflejaría menos luz del sol y se absorbiendo más energía solar por las superficies más oscuras que han estado expuestas.

La bóveda de Longyearbyen, tiene cerca de un millón de paquetes de semillas de alimentos básicos como trigo y arroz y especies raras como el frijol de Bermudas, en peligro de extinción.