La Vida Bohème
La banda venezolana, La Vida Bohème, que publicó recientemente el sencillo "Último Round". EFE

México.-La banda venezolana, La Vida Bohème publicó recientemente el sencillo Último Round, una muestra de revolución tanto en su «modus operandi» como en el mundo actual, que está pasando por cambios que probablemente modifiquen el rumbo de la historia.

Último Round es también el título de una especie de collage literario del escritor argentino Julio Cortázar y refleja el estado en el que se encuentra la banda desde que publicaron su anterior trabajo, La Lucha, hace tres años.

«Mucho de lo que estamos haciendo con la banda ahora mismo consiste, al igual que este libro, en aglomerar distintos tipos de formatos», explicó Henry D’Arthenay, quien es cantante del grupo y toca la guitarra y los sintetizadores.

Además, la agrupación empezó a grabar la canción en Nueva York apenas tres días antes de que empezase la cuarentena por COVID-19, por lo que, de alguna manera, sabían que se estaban «subiendo a un ring» cuya magnitud desconocían.

Y este tema es resultado de variaciones en el proceso creativo de la banda, que desde hace más de dos años se reúne para tocar a la vez que graban y así después revisar el material y seleccionar lo más interesante.

«Desde entonces la banda ha cambiado mucho. Hicimos un estudio en México, un espacio físico donde pudiésemos estar tocando y grabando al mismo tiempo, lo que te facilita muchísimo (el trabajo) porque puedes estar conversando con alguien y grabar lo que salga de ahí», expresó el artista.

La Vida Bohème: Nuevos métodos, nuevos resultados

Por su parte, confesó que antes había puesto muchos límites a sus métodos, por lo que fue «refrescante» ir sencillamente al estudio a hacer música sin saber lo que iba a resultar.

Gracias a esto llegaron, por ejemplo, a meter los coros que se pueden apreciar en «Último Round», inspirados en la música bizantina y que dan un aire muy particular a la canción.

De alguna manera, La Vida Bohème logró deshacerse de las etiquetas y de las normas implícitas de la industria musical, e incluso, comentó D’Arthenay, hubo momentos en los que decidieron sonar como lo habían hecho hasta el momento y otros en los que intencionadamente intentaron alejarse de eso.

Lo mismo sucedió con el formato en el que están lanzando su música, ya que anteriormente habían publicado tres discos de larga duración y ahora están presentando un EP con cinco temas y ya anunciaron que durante el próximo año y medio seguirán publicando el resto de sencillos que tienen en el horno.

«Ya hicimos tres discos largos y eso lo veo más como una novela con la que dices ‘voy a concentrarme en este tema, vamos a quedarnos aquí un rato y ver qué pasa’. Ya habiendo explorado eso, vimos que no era interesante para el método que estábamos utilizando. (…) Estando en Nueva York nos preguntamos ‘¿esto es un álbum?’ y nos dábamos cuenta de que no. Fue todo muy espontáneo», detalló.

Por eso, tampoco tienen temor a navegar por diferentes estilos ni a ir decidiendo las cosas sobre la marcha, adaptándose a las circunstancias de cada momento y a los tiempos que corren.

La postura de «Ser Humanos»

Y los cambios que está viviendo el mundo con la crisis del coronavirus y las manifestaciones por el reciente homicidio de George Floyd a manos de un policía en la ciudad estadounidense de Minneapolis se pueden sentir en Último Round y también en las palabras de D’Arthenay, quien dice que en la banda tienen «la postura de ser humanos» en la medida que puedan.

«Tal vez hemos llegado a ese punto de la historia en el que defendemos nuestra humanidad, entonces la banda está optando por eso. (…) Aun así, la gente no parece entenderse, están gritándose los unos a los otros y no recuerdan que hay otro ser humano enfrente», expresó.

Asimismo, consideró que lo único que él puede hacer, como artista y como persona, es ser «lo mejor posible».

«Que se joda el racismo y por favor tratemos de cuidar nuestras vidas, tanto humanas como animales y vegetales», añadió.

También reflexionó que la especie que está explorando y descubriendo el mundo es la misma que está al borde de la crisis «porque no se lava las manos y se abren a tiros porque no comprenden al otro».

Y a pesar de los cambios y la incertidumbre, los músicos de La Vida Bohème siguen trabajando duro y buscando lo que tienen a su disposición para intentar hacer algo distinto, lo que el músico consideró como «hackear la matrix desde dentro para fuera».

«El momento requiere paciencia, algo que yo no he tenido con la banda ni con la vida, y ahora estamos pacientes. A ver cuanto tiempo duramos bajo este estilo de vida», terminó D’Arthenay.