Ciudad Bolívar.-Más de 70 líderes de los pueblos Yekwana, Pemón, Jivi, Piapoco y Sanema del estado Bolívar participaron en el I Congreso Nacional de Derechos Indígenas organizado por el Observatorio de la Asociación Civil Kapé Kapé. 

Punto final para la vulneración de los derechos de los pueblos indígenas fue el grito a voces, que se desprendió en la jornada.

El abandono del sistema de salud pública en las comunidades indígenas fue, una vez más, un reclamo común entre los participantes.

“El 70% de los módulos del Caura y Erebato están abandonados” sentenció Higinio Montiel, investigador de la organización.

Agregó que la expansión de la malaria entre las comunidades Sanema y Yekwana del Caura ha sido sin precedentes.

“Ha habido un fuerte impacto para el pueblo Sanema y Yekwana del Caura, porque la única manera de que lleguen los medicamentos es por vía fluvial y hay muchos problemas para conseguir el combustible”, declaró Montiel.

Por su parte, el cacique de la comunidad yekwana Chajuraña, César Suárez, denunció que desde hace seis meses no tienen acceso a las guías del despacho de combustible “y eso nos afecta para poder buscar el alimento o medicamentos. Cuando logramos conseguir el combustible, los militares no los decomisan”.

Suárez afirmó que a lo largo del río Caura hay tres alcabalas, y en todas se exponen  a la manipulación de funcionarios del ejército “nos hacen pagar vacunas para poder pasar el combustible”.

Informaron que ante la imposibilidad de tener acceso a la gasolina por los canales regulares, pagan hasta 100 mil bolívares por un tambor, que luego les puede ser decomisado.

“A veces logramos conseguir cuatro tambores de gasolina, y a la gente le puede parecer mucho, pero para nosotros no son suficientes porque de allí sacamos el sustento diario, para desplazarnos, para la luz, las máquinas para la yuca y otras actividades del hogar”, explica Suárez. 

También el indígena pemón, Jesús Sánchez, recalcó que para el normal desenvolvimiento de las comunidades del Caura y Erebato necesitan moverse por las aguas del río para hacer cualquier diligencia.

“Son distancias de hasta 11 días de navegación. Nos acusan de tráfico de combustible, somos 53 comunidades sufriendo por eso. La gasolina llega a la estación, pero no nos despachan a nosotros, pero si a los mineros”, detalla.

“Ya basta del padecimientos de los indígenas”

Como parte del congreso se realizaron cuatro mesas de trabajo en torno a la situación de salud, educación, economía e impacto de la minería, donde los asistentes debatieron los temas y presentaron propuestas de solución.

Al respecto el presidente de Kapé Kapé, Armando Obdola, manifestó que las mismas serán parte de un informe que será presentado a las instituciones competentes.

“Nuestro deber ahora es tomar estas propuestas e inquietudes e ir a las instituciones y decir ya basta del padecimiento de los indígenas”, dijo Obdola.

Calificó como catrastrófica la situación que viven los pueblos y comunidades indígenas; resaltando la situación de vulneración el pueblo Warao.

“Tan solo en el municipio Antonio Díaz hay ocho comunidades desplazadas por la actuación de grupos armados”, además de la mal nutrición y problemas sanitarios con los que conviven estos sectores.

“Es hora que suenen las alarmas en el Estado venezolano y se le den soluciones efectivas a los problemas de los pueblos indígenas”, concluyó Obdola.

Por Yessika Muñoz

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