Jartum.- El pulso entre los militares y la oposición civil de Sudán, que presiona en las calles para revertir el golpe de Estado del pasado día 25, se ha intensificado en las últimas horas en el plano internacional, en espera de las grandes manifestaciones previstas para el próximo día 30.

Tras el espaldarazo que recibió anoche de varios países europeos, Estados Unidos y la ONU, con varios de cuyos representantes se reunió en su residencia, el depuesto primer ministro sudanés, Abdalá Hamdok, insistió hoy en la legitimidad de su gobierno.

Hamdok, detenido el día 25 de madrugada por los militares y puesto en libertad al día siguiente, había permanecido en silencio hasta que hoy se pronunció en un comunicado del Ministerio de Exteriores de su gabinete ya disuelto, en el que instó a los sudaneses a «mantener la paz y a continuar su resistencia al golpe y la lucha civil en las protestas del próximo 30 de octubre».

APOYO DE WASHINGTON

Además, en ese comunicado se informó de que la exministra de Exteriores de Hamdok, Mariam al Sadeq al Mahdi, había recibido una llamada del secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, durante la cual «las dos partes abordaron los pasos que Estados Unidos puede tomar para apoyar la lucha del pueblo sudanés contra el golpe militar».

Poco después, el Departamento de Estado de EE.UU. emitía un comunicado en el que reiteraba su condena al golpe, se refería a Mariam al Sadeq al Mahdi como «ministra de Exteriores» de Sudán y aseguraba estar estudiando las medidas que adoptará en apoyo de Sudán para lograr «una transición a la democracia liderada por civiles».

Esta nota se sumaba a la adhesión de Washington a otro comunicado en conjunto con la ONU, la Unión Europea y nueve países europeos, entre ellos España, difundido anoche en el que condenaban «enérgicamente la toma del poder militar en marcha en Sudán» y exigían la liberación de todos los funcionarios «ilegalmente detenidos».

Además de Hamdok, el día 25 fueron detenidos otros ministros y líderes civiles sudaneses, cuyo paradero todavía se desconoce y en los días posteriores les siguieron otras figuras políticas que se habían expresado en contra del golpe militar.

PRESIÓN DESDE EL EXTERIOR

Por su parte, la coalición Fuerzas de la Libertad y el Cambio, que representó al sector civil en los órganos de gobierno de la transición sudanesa en los dos últimos años, también busca influir en la opinión internacional al llamar a manifestarse en diferentes ciudades del mundo en la jornada de protestas contra el golpe convocada para este sábado.

La alianza invitó en un comunicado a concentrarse en ciudades como Nueva York, Madrid, Londres, Bruselas, Ginebra o Sidney, en las que se entregará un documento a Gobiernos, Parlamentos y organizaciones locales o internacionales en rechazo del golpe.

En dicho manifiesto también se pedirá a Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Egipto que «cesen la injerencia flagrante en los asuntos internos de Sudán».

Estos tres países tienen una relación estrecha con los militares de Sudán, los vienen apoyando en este tiempo por motivos estratégicos e ideológicos y han evitado por ahora criticar abiertamente el golpe en el país africano.

Precisamente, el de Arabia Saudí ha sido el primer embajador en reunirse, ayer, miércoles, con el comandante en jefe del Ejército sudanés y actual hombre fuerte del país, Abdelfatah al Burhan.

DESPIDO DE EMBAJADORES

Esa reunión no ha sido el único movimiento de Al Burhan en el plano internacional, pues según denunció la exministra Al Sadeq en declaraciones a Efe, ha despedido a los embajadores sudaneses en Estados Unidos, China, Francia, Catar, Suiza y Bélgica por haber manifestado su rechazo al golpe.

Por su parte, el representante especial de la ONU en Sudán, Volker Perthes, anunció hoy que se ha reunido con Al Burhan y le pidió acceso a los detenidos durante el golpe y su liberación.

Además, le animó a «calmar la situación», le subrayó la «responsabilidad de los militares y de las agencias de seguridad de respetar el derecho a la protesta pacífica» y le invitó a «iniciar el diálogo con el primer ministro (Hamdok) y otras partes interesadas».

Entretanto, según dijo a Efe una fuente militar próxima a Al Burhan, el general está llevando a cabo consultas con distintas personalidades y políticos para elegir a un candidato aceptable nacional e internacionalmente como nuevo primer ministro.

El próximo jefe de Gobierno, añadió la fuente, que pidió el anonimato, será nombrado a más tardar el domingo.

El pasado día 26, el jefe del Ejército se comprometió a nombrar antes de fin de mes nuevos órganos de poder del proceso de transición, que dio comienzo en agosto de 2019 tras el derrocamiento, en abril de ese año, del dictador Omar al Bashir y durante el cual militares y civiles han compartido el poder hasta el abrupto desenlace de esta semana.

Al Nur al Zaki EFE