Melbourne, Australia. El español Rafael Nadal (6) evitó, a pesar de sus problemas físicos, la remontada del canadiense Denis Shapovalov (14), al imponerse por 6-3, 6-4, 4-6, 3-6 y 6-3, para estar en las semifinales del Abierto de Australia.

“No me estaba encontrando bien con mi estómago, me tomaron la tensión y comprobaron que estaba bien. Me dieron una pastilla para mejorar, eso es todo”, aclaró después de acusar el intenso calor que presentó Melbourne Park, que superó los 30 grados en algunos tramos del choque.

“No sé cómo lo he hecho, estaba destrozado. Ha sido muy duro y hacía mucho calor. Fui afortunado al principio del quinto”, agregó Nadal frente al público de la Rod Laver Arena.

Su plan arrancó a la perfección, utilizando las beneficiosas condiciones de jugar de día con un calor seco, y cambió tanto alturas como direcciones inteligentemente, cargando particularmente con un gran peso de bola el revés a una mano de un Shapovalov molesto con el tiempo que Nadal se tomaba entre punto y punto.

“Sois todos unos corruptos”, espetó el canadiense nacido en Tel Aviv al juez de silla Carlos Bernardes, que le respondió que se concentrara únicamente en el juego.

La estrategia inaugural de Nadal le sirvió para apuntarse los dos primeros asaltos y los nervios florecieron cuando el exnúmero uno se dirigía a cerrar su servicio en un tercer set que podría haber sido definitivo.

El guión cambió drásticamente después de qué tras una doble falta y un golpe ganador de su rival, el canadiense se apuntara una manga que haría zozobrar al mallorquín psicológica y físicamente.

Tampoco necesitó un brillante tenis Shapovalov, aunque cuajó grandes primeros y segundos servicios, como consecuencia de los problemas estomacales que mantuvieron a Nadal contra las cuerdas.

Sin embargo, el campeón de la edición de 2009 recuperó entereza tras retirarse al vestuario al final del cuarto set y se apuntó una temprana rotura que acabaría siendo definitiva para firmar el 6-3 final.

Nadal cometió once doble faltas como consecuencia del riesgo que asumió con sus segundos para dominar sus juegos al saque pero mantuvo un esperanzador 79% de puntos con primeros.

El ganador de 20 grandes se enfrentará en las semifinales al italiano Matteo Berrettini (7), vencedor del galo Gael Monfils (17) en el último turno de la novena jornada de competición.

El sexto clasificado mundial alcanzó las semifinales de un Grand Slam por 36ª vez y se acercó al serbio Novak Djokovic, que tiene 42 participaciones y ocupa la segunda posición en una lista liderada por el suizo Roger Federer, con 46 presencias.

Se convirtió además en el cuarto jugador de la Era Open más veterano, con 35 años y 241 días, en superar los cuartos de final en Melbourne Park y se situó por detrás del local Ken Rosewell, Federer y el australiano Malcolm Anderson.

Nadal: “Lo que he tenido ha sido un golpe de calor”

El español Rafael Nadal (6) explicó que sufrió un golpe de calor durante el tercer set del partido en el que venció este martes al canadiense Denis Shapovalov por 6-4, 6-3, 4-6, 3-6 y 6-3 en los cuartos de final del Abierto de Australia.

“Lo que he tenido ha sido un golpe de calor. Se me ha cerrado el estómago y no tenía buenas sensaciones corporales a nivel de respiración”, agregó el balear tras clasificarse para las semifinales del Abierto de Australia por séptima vez en su carrera.

“He tenido opciones al principio del tercero y sabía que tenía que aprovecharlas porque ya tenía sensaciones medio malas”, comentó.

“Cuando me he ido, estaba un poco preocupado porque estaba un poco mal. Ha venido el doctor y me ha tomado la tensión y comprobado las constantes vitales. Cuando me ha dicho que estaba bien, me he quedado más tranquilo”, añadió Nadal, que fue criticado por su rival Shapovalov, que le acusó de malgastar tiempo entre puntos y sets.

“Pienso que se equivoca. Es lógico que después de un partido así uno tenga sus frustraciones. Le tengo mucho cariño y tiene un gran talento para ganar varios Grand Slam. No voy a entrar en ninguna polémica con él”, explicó en alusión a las palabras del canadiense que comentó que no sólo juega contra Nadal sino contra el juez árbitro también.

“Las reglas en la pista son iguales para todos. Los jueces cada vez tienen menos margen de equivocarse, como pasa con las bolas que cantan las máquinas. Los minutos que tenemos para ir al baño nos los van cantando. No hay que darle más importancia, yo no se lo tengo en cuenta porque sé que es un buen chico”, concluyó.

 

EFE noticias