
El libre tránsito peatonal se ha convertido en una carrera de obstáculos de alto riesgo en Ciudad Guayana. La proliferación descontrolada de comercios que invaden las aceras y pasos públicos se ha intensificado en diversos sectores del municipio Caroní, transformando las caminerías en extensiones informales de exhibición de mercancía.
Esta problemática, lejos de ser un hecho aislado, se palpa con alarmante frecuencia en arterias viales de alto tráfico como las avenidas Manuel Piar, Guanaguanare de Bella Vista, la Ruta I de Vista al Sol y el casco central comercial de San Félix.
El panorama no es distinto en el oeste de la ciudad, donde la avenida Guarapiche de Unare I y II sufre el mismo nivel de asfixia peatonal. En estos puntos, los transeúntes se ven obligados a bajarse de las aceras y «lanzarse» a la carretera, disputándose el asfalto con autobuses, carros particulares y motocicletas.
Población vulnerable en riesgo extremo
Los ciudadanos denuncian que la situación es insostenible y que los más afectados son los niños, las personas con discapacidad y los adultos de la tercera edad. Para ellos, movilizarse de un punto a otro implica sortear de manera peligrosa el tráfico vehicular, quedando expuestos a sufrir graves accidentes o a ser atropellados ante la falta de zonas de seguridad exclusivas para el caminante.
A este escenario de colapso de infraestructura se le añade un grave problema ambiental y de salud pública; la contaminación sónica y dueños de autos que utilizan las cominerías para estacionar sus autos.
Muchos de estos puestos, dedicados a la venta de comida rápida, repuestos de motos o materiales de ferretería, utilizan plantas eléctricas o sistemas de sonido a volúmenes estridentes para atraer clientes, alterando la tranquilidad de las zonas residenciales adyacentes.
Denuncian doble rasero en la gestión municipal
La comunidad y diversos usuarios de las vías critican duramente la aparente inacción de la Alcaldía de Caroní, a la que acusan de «hacerse de la vista gorda» en las zonas populares. Los vecinos señalan que existe un evidente doble rasero en la aplicación de las leyes: mientras que en zonas residenciales y comerciales de Alta Vista se ejecutaron desalojos de vendedores informales y se removieron quioscos que obstruían el paso, en San Félix las calles continúan sumidas en la permisividad y el desorden.
Dueños de establecimientos formales también se han sumado a esta mala práctica, sacando a las aceras desde motocicletas nuevas hasta cocinas de frituras, violando de manera flagrante la Ley de Convivencia Ciudadana y las ordenanzas de urbanismo local.
El llamado urgente de los guayaneses es a las autoridades del ayuntamiento y a los cuerpos de seguridad vial para que restablezcan el orden, hagan respetar los espacios públicos y garanticen que las leyes se apliquen de manera equitativa en cada rincón del municipio.
¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!








