Foto: Wuilmer Barrero (SNPD)

Vecinos afectados por la fuga de alúmina que arropó varios sectores de Ciudad Guayana, se concentraron este viernes, 9 de septiembre, en el semáforo cercano al Colegio Monte Carmelo, para exigir a CVG Bauxilum que repare la falla que se mantiene después de cinco días, pese a que la estatal aseguró «estar trabajando las 24 horas para solventar la situación y revertir las condiciones presentes».

La convocatoria tuvo como fin recaudar la mayor cantidad de firmas posibles, para introducir un documento a la empresa y solicitar una pronta solución al problema que está generando malestar entre la colectividad adyacente a la zona industrial de la ciudad.

«Estamos recolectando firmas para introducir la carta a Baxilum para que se avoquen a la solución de este problema que nos está afectando», informó Carmen Flores, habitante de Villa Ikabarú.

«Queremos hacer presión a los entes gubernamentales para que haya una revisión por parte del Ministerio de Ambiente sobre la operatividad de la empresa Bauxilum», manifestó Carmen Flores.

El pasado lunes 5 de septiembre los habitantes de distintos sectores de la ciudad se despertaron junto a un polvillo blanco (óxido de aluminio) que provenía de Bauxilum, debido a que el calcinador 102 no contaba con el filtro en óptimas condiciones.

Las personas insisten en que esta falla de la empresa, les ha traído una serie de problemas de salud, sobre todo respiratorios.

«Yo venía de una recuperación de Covid. Volví a recaer desde que esto situación comenzó. Yo tengo que pararme en las mañanas a limpiar la casa y el carro de ese polvillo blanco. He tenido muchos problemas en la garganta y un poco de ardor en los ojos», denunció otro vecino afectado.  

El derecho humano del ambiente

Pese a que la empresa se pronunció al cuarto día, sin explicar las causas, el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo (antes Ministerio del Ambiente) no se ha pronunciado, ni para sancionar a la empresa por no detener el calcinador que tiene la falla, ni para explicarle a la colectividad afectada los procedimientos a tomar por el contacto con el químico corrosivo.

El biólogo y CEO de Lazos Guayana, Luis Guzmán Balbás, explicó que el derecho a tener un ambiente sano es un derecho humano totalmente consagrado.

«Ellos están en todo su derecho de reclamar. El derecho a tener un ambiente sano es un derecho humano, así se establece en nuestra Constitución. Es conocido que la contaminación ambiental está íntimamente vinculada con la salud», manifestó el biólogo.

Luis Guzmán Balbás calificó como peligrosa la alúmina calcinada que está teniendo contacto con las comunidades.