Jerusalén.- El presidente de Israel, Isaac Herzog, llamó este miércoles a la «responsabilidad» y la «cohesión» durante el recibimiento oficial de los resultados de las elecciones, celebradas el 1 de noviembre, para poner fin a una profunda crisis política tras la disolución del último Gobierno israelí.

«Es el momento de la responsabilidad colectiva. La responsabilidad de mantener un diálogo respetuoso, la responsabilidad de la cohesión», dijo Herzog, según un comunicado de su oficina, al recibir del Comité Central Electoral los resultados de las elecciones.

El ex primer ministro Benjamín Netanyahu, apoyado por un bloque de derechas radicales, resultó vencedor en esos comicios.

«El desacuerdo agresivo es un desacuerdo destructivo. El desacuerdo que elimina a los demás, niega su legitimidad y los tacha de enemigos, nos hace olvidar la verdad eterna, la eterna asociación israelí», subrayó.

El partido Likud, que lidera Netanyahu, se impuso como primera fuerza política al acaparar 32 escaños en las elecciones.

Sus aliados, los partidos ultraortodoxos y el movimiento Sionismo Religioso de corte ultranacionalista y antiárabe, ganaron 18 y 14 escaños, respectivamente, con lo que Netanyahu obtendría una mayoría de 64 escaños en una Knéset (Parlamento) de 120 para formar Ejecutivo, el más derechista de la historia de Israel.

Para concretar esta estrategia, el ex primer ministro que ha acumulado más tiempo en el poder -15 años- se encuentra negociando con esas facciones: el extremista Itamar Ben Gvir, del movimiento Sionismo Religioso y conocido por sus retórica violenta y antiárabe, le ha pedido ser ministro de Seguridad Pública, despertando el rechazo de políticos dentro y fuera de Israel.

Las elecciones de noviembre fueron organizadas tras una extrema polarización y parálisis política durante el mandato de Naftali Bennet, cuyo «Gobierno del cambio», formado por una amplia amalgama de fuerzas que se unieron para destronar a Netanyahu, tuvo que ser disuelto en junio tras solo un año en el poder.

Desde entonces, Yair Lapid asume el cargo de primer ministro en funciones, pero en las elecciones, su partido Yesh Atid sólo logró 24 escaños.

Los resultados de las elecciones, en las que participó más del 70 % de los votantes, «son claros y todos debemos respetarlos», recalcó este miércoles Herzog, al desmentir rumores de que se había reunido con Lapid y el ministro de Defensa, Benny Gantz, para que sus partidos -de una derecha más moderada- se unieran al de Netanyahu con el objetivo de evitar un Gobierno ultraderechista.

«No he trabajado, ni trabajo para impulsar el establecimiento de ningún Gobierno en particular, y no estoy involucrado en su composición o tamaño. Dejo esa tarea al sistema político», sostuvo.

Herzog prevé celebrar consultas oficiales con los líderes de todos los partidos que lograron escaños entre el miércoles y el viernes, y se espera que en ellas Netanyahu reciba el apoyo de los cuatro partidos de su bloque.

Así, Herzog designaría el domingo a Netanyahu para formar el nuevo Ejecutivo, una tarea que deberá completar en 28 días.

 

EFE