El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, insistió  en que la muerte del militar y exministro Raúl Baduel, considerado «preso político» desde su detención en 2009, fue por un paro respiratorio consecuencia de la COVID-19 y acusó a sus familiares de mentir, al negar la tesis del funcionario.

«Él fallece de una crisis hipotensa, tuvo una crisis respiratoria que le dio como consecuencia final producto del avance de la COVID-19 que tenía, un paro respiratorio», afirmó.

Saab aseguró que se comunicó con la esposa de Baduel cuando estaba siendo tratado por un médico y que le remitió fotos sobre su estado físico y también la valoración médica.

 

«Solo informo que ellos no están diciendo la verdad, a pesar de tener la documentación que se le entregó vía chat y que lo va a corroborar hoy (…) Porque esto está y si ellos desean una segunda autopsia con médicos privados, que ellos pueden enviar, lo pueden hacer», agregó.

La hija del general, Andreina Baduel, acusó al Gobierno venezolano de asesinar a su padre mientras se encontraba en prisión.

«El régimen asesinó a mi amado y valiente papá Raúl Baduel. Recientemente tuvimos la fe de vida de él; es falso que tenía covid-19. Él nos reiteró, una y otra vez, que no se iba a prestar para bufonadas de la tiranía y que su único propósito era dejarnos un legado de dignidad y fe», escribió en Twitter.

El abogado de la familia Baduel, Omar Mora Tosta, declaró que la causa de la muerte debe investigarse y que la familia está solicitando que les sea entregado el cuerpo.

«Que les entreguen (a la familia) el cuerpo del general y no ocurra, como en otros casos, que ellos (las autoridades) disponen o lo creman o disponen de las personas a su placer», indicó Mora Tosta.

A finales de septiembre, la hija de Baduel había pedido constatar las condiciones de salud del general tras denunciar el traslado de su padre de los sótanos del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), conocidos como «La Tumba», a otra sede del mismo organismo.

Según el abogado de la familia, el exministro «venía quejándose» de «muchas consecuencias de ese encierro injusto, de ese aislamiento y tortura blanca dentro de ‘La Tumba’ durante tanto tiempo».