Ciudad Guayana.- En medio de la flexibilización total que ha implementado el Gobierno central para los meses noviembre y diciembre, el sector licorero está a la expectativa de si podrá atender la demanda en esas semanas, considerando que hasta la fecha no tienen un esquema claro por parte de las autoridades para la movilización y distribución del producto en todo el estado Bolívar.

El presidente de la Cámara de Licores del estado Bolívar, Fidel Hernández, considera necesario volver a tener un convenio con funcionarios militares que es donde recae la autorización para la distribución de mayoristas.

«Queremos insistir en volver a tener acercamiento con las autoridades militares, porque son ellos los que permiten o no la circulación de los licores en todo el estado Bolívar, fundamentalmente por los puentes y hacia el sur del estado o el occidente. Tenemos muchos problemas hacia El Callao, Guasipati, Upata, La Paragua, Caicara del Orinoco…cualquier vehículo con carga de licores no sabe si llegará o si se será devuelto como ocurre con mucha frecuencia», expresó Hernández.

El líder gremial indicó que tiempo atrás trabajaron de forma mancomunada con la REDI-Guayana, convenio que «funcionaba bien», precisó.

«Recogíamos toda la información sobre qué se iba a movilizar y se la presentábamos a los organismos competentes, en este caso a los militares. Ellos aprobaban ese ingreso y la movilización. Ese esquema lo tuvimos hasta hace unos meses atrás y pretendemos recuperarlo, aunque hay que aclarar que nosotros no trabajamos con material estratégico para que se tenga que cumplir con un procedimiento como este, pero ante ninguno preferimos eso», destacó.

Esta regulación aunada al esquema 7+7, en donde el sector trabajaba una semana sí y otra no,  y que estuvo implementado por más de un año, incrementa la incertidumbre sobre si podrán cubrir la demanda que tradicionalmente se observa en las semanas finales del año.

Hernández espera que sí, pero más allá de ese deseo, espera que el consumidor pueda tener la capacidad adquisitiva en esta época del año, pues el factor económico de los guayaneses, a su juicio, ha mermado, causando un desnivel en la oferta y la demanda.

«Vemos que en el mercado hay competencias de precios, una guerra de ofertas, combos, pero solo del poco sector que tiene capacidad de compra», detalló.

Negocios clandestinos

Otro punto que quiso tratar Fidel Hernández fue la proliferación de negocios irregulares en el expendio de licores, que afecta «gravemente» la demanda del producto en negocios formales, al punto de generar el cierre del 30% de los locales comerciales.

«Eso ha proliferado y afecta a quienes  pagamos impuestos, personal, alquiler. Y por otro lado, afecta también el esquema de precios al consumidor final».

Explica que «al no tener muchos de los gastos que tienen las empresas formales, se plantea una competencia que no permite ajustar los precios de acuerdo a la realidad de las empresas formales».

Nueva oficina

El evento de Calicor también sirvió para dar apertura formal a la nueva oficina administrativa, ubicada en el edificio Monterrey, de Alta Vista, un espacio que servirá para avanzar en las metas que la Cámara se ha trazado para el año 2022.

«Nosotros queremos ofrecerles a nuestros afiliados tres tipos de asesoría inmediata en materia tributaria, contable y legal», explicó Hernández. 

Elementos, a su juicio, bastante importantes tanto para empresas en funcionamiento como para nuevos emprendimientos, «que tengan como objeto la distribución, comercialización y por copas de licores en el estado Bolívar», finalizó. 

Elías Rivas