Manila.- Al menos 121 personas perdieron la vida y 36 permanecen desaparecidas por las inundaciones y corrimientos de tierra provocados por la tormenta tropical Nalgae, que cruzó Filipinas durante el pasado fin de semana, según datos actualizados este miércoles por el centro nacional de emergencias.

Más de la mitad de los fallecidos (61) se registraron en la región autónoma de Bangsamoro, en el suroeste del país, donde los primeros embates de la tormenta descargaron la madrugada del viernes una gran cantidad de agua, provocando graves avalanchas de tierra y lodo que sepultaron varias poblaciones.

Al menos una veintena de los decesos se certificaron en Baranagay (barrio) Kusiong, en la localidad de Datu Odin Sinsuat, precisó a EFE por teléfono Cyrus Torreña, director del centro de emergencias de Maguindanao del Norte.

Según relató Torreña, cuando la tormenta arreció con fuerza en Kusiong la madrugada del viernes, algunos de sus más de 2.000 habitantes se refugiaron en el lugar equivocado tras escuchar las alertas que provenían de un edificio público.

Recordando la tragedia que sufrieron en 1976, cuando un tsumani asoló esta localidad tras un fuerte seísmo, varias familias buscaron refugio en la parte alta del barrio, confundidos con el riesgo al que se enfrentaban.

Horas después, una enorme lengua de barro, rocas y agua que se deslizaron por la montaña que rodea al pueblo enterraron a decenas de estos residentes en Kusiong, donde los equipos de rescate «siguen buscando víctimas» cinco días después de la tragedia, explicó Torreña.

ESTADO DE CALAMIDAD

El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., declaró este miércoles el estado de calamidad en cuatro de las regiones más afectadas -incluida la de Bangsamoro- que estará en vigor durante los próximos seis meses para facilitar las tareas de reconstrucción.

Según el último informe del Consejo Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres, Nalgae deja también 103 heridos, casi 50.000 familias evacuadas y más de 3,1 millones de personas afectadas por la tormenta.

La tormenta tropical, de categoría tres y con vientos máximos de 95 kilómetros por hora, tocó tierra por primera vez en el archipiélago el sábado y salió del territorio la tarde del domingo.

Nalgae golpeó al país poco más de un mes después del paso por Filipinas del tifón Noru, que el pasado septiembre causó al menos 12 muertos y alrededor de 14.000 evacuados.

Cerca de una veintena de tifones golpean cada año a Filipinas, uno de los países más vulnerables del mundo a los efectos del cambio climático.

 

EFE