Pediátrico Menca de Leoni. FOTOS: ARCHIVO

Ciudad Guayana. – El 8 de abril del 2018 ocurrió el cierre del Hospital Pediátrico Menca de Leoni, causando de esta manera una brecha enorme en el sistema de salud pública del suroriente del territorio venezolano.

Entrada principal del centro Pediátrico Menca de Leoni – Fotografía: Wuilmer Berrero

Varios representantes del gremio de medicina, entre ellos el Dr. Hugo Lezama, pediatra y puericultor, han expresado de forma recurrente su inconformidad con la decisión que llevó a este centro pediátrico a cerrar sus puertas.

Era bien sabido que el Hospital pediátrico Menca de Leoni atendía a niños y niñas del estado Bolívar, Delta Amacuro, el sur de Anzoátegui y Monagas.

Lezama declaró que esta situación es critica  debido a que existe una evidente falta de espacio en los centros de salud pediátricos que quedan, sin contar con que el equipo médico  que  también escasea.

El Hospital Pediátrico Menca de Leoni,  poseía aproximadamente 150 camas que quedaron en completo abandono, mientras que los equipos que poseían supuestamente se encuentran guardados y sin utilizar.

La edificación se ha visto en estado de deterioro constante, siendo víctima de robos y otros agravios; mientras que los interesados en su recuperación hacen protestas exigiendo que se haga algo, pero este problema parece estar lejos de resolverse.

El pasado 9 de octubre ocurrió un incendio de basura y escombros dentro de las instalaciones abandonadas, del cual no se conoce demasiado sobre sus inicios.

La situación ha causado estragos en quienes se han esforzado para que el Hospital Menca de Leoni vuelva a funcionar, debido a que este incidente sólo puede agravar y ralentizar la resolución del conflicto.

El Dr. Hugo Lezama dijo que no tenía ni idea del incendio, expresando disconformidad por la noticia. A su vez, también decidió colocar un foco de esperanza en la situación, él dijo: “Ojalá esto sirva para que se movilice la reparación”

Lezama también añadió: “El Hospital Pediátrico Menca de Leoni le costó a toda una generación mantenerlo, y que ahora se perdió por un mal manejo gerencial con pocas esperanzas de solución es algo terrible.”

 

Gabriela Martínez La Palma

Pasante