Caracas.- “Bueno mi gente, gracias a Dios hemos conseguido ese permiso”. Quizás sea esta la frase más importante exclamada por jugador alguno en los últimos años en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP), sin menospreciar a nadie. Es el contexto y el protagonista de quien la esbozó, que la hacen tan rimbombante.

Fueron esas las palabras con la que la estrella de las Grandes Ligas, el venezolano Ronald Acuña Jr., anunció de manera oficial su incorporación y eventual debut con el uniforme de Tiburones de La Guaira, tras recibir la aprobación de los Bravos de Atlanta, su organización en Estados Unidos y que, hasta este punto, estaba siendo el único impedimento para que se lanzara al agua finalmente como un escualo.

La noticia no solo impactó al conjunto litoralense, ni tampoco a su afición. Sino a todo el beisbol venezolano y se podría decir que incluso más allá. Se trata de uno de los atletas nacionales más importantes de la actualidad a nivel internacional y el hecho de tenerlo en casa, representa todo un fenómeno de magnitud incalculable, sobre todo para estos tiempos y que se podría denominar como: la “Acuñamanía”.

Aunque por el momento, según información del periodista Efraín Zavarce el permiso es por cinco juegos en los que Acuña Jr. tendrá participación, no existe ningún ápice de dudas de que esa casi media decena de compromisos bastarán para que el furor y las masas de aficionados, se hagan sentir en cada uno de los escenarios que este peculiar personaje pise.

“Son solo cinco (encuentros) por el momento, al final ellos no me han dado limitaciones, solo me dijeron que jugara de DH (bateador designado) y ya”, dijo de manera tajante, el expresivo toletero oriundo de La Sabana rodeado de la prensa en el Estadio Universitario.

El revuelo causado por Acuña Jr., es tal, que aún sin haber tomado un turno oficial, es el blanco principal de los focos, de los fanáticos e incluso de los periodistas que acuden a las instalaciones del recinto estudiantil, mientras este comparte terreno para estrecharse con el resto de sus compañeros de equipo.

El 2 de abril de 2019, Acuña Jr. firmó una extensión de contrata por ocho años (2019-2026) y 100 millones de dólares, que incluye opciones del club para 2027 y 2028. Se trató del pacto más grande de la historia para un jugador bajo el control de su equipo, con menos de un año de servicio en las Grandes Ligas. Que un pelotero tasado en esa cantidad actúe en el Caribe, por el tiempo que sea, es algo extraordinario.

“Acuña, te amamos”, “Acuña me puedes firmar aquí por favor”, “Acuña, será que me regalas una foto”, son algunas de las frases que retumban desde el palco naranja ubicado en la zona derecha del Universitario, donde se aglomeran gran cantidad de fanáticos, no solo guairistas, que acuden con el deseo de retornar a casa con un recuerdo de la luminaria.

Incluso, sus propios colegas, no son indiferentes al alboroto generado por “Chupae”, como lo conocen familiarmente. Están conscientes de lo que significa tenerlo como un participante más de la LVBP.

“Todos estamos muy feliz y muy contentos de tener a Ronald aquí con nosotros. Es una buena persona, es un buen compañero, aporta mucha energía y eso es lo que se quiere. Con todo y su estatus, está aquí y eso es un ejemplo para el resto del grupo sobre el compromiso que existe para con la organización”, manifestó el también bigleaguer Israel Pineda.

Ehire Adrianza, que tiene dos temporadas –antes de ser cambiado a Washington- compartiendo con Acuña Jr. en el dugout de Atlanta y por primera vez lo hará dentro del guairista, tampoco es ajeno a la “Acuñamanía”. En su criterio es el “mejor pelotero” que actuará la liga en mucho tiempo y espera que el público aproveche de verlo, sea cual sea el tiempo en el que esté presente.

“Tienen que disfrutarlo. Es un jugador por el que vale la pena pagar una entrada, porque te brinda espectáculo más allá de todo lo que ya sabemos que puede hacer en el terreno. Nosotros estamos ansiosos de que empiece a jugar ya”, dijo el polivalente Adrianza.

Redacción SNPD con
información de prensa Lvbp.com