Madrid, España. La ida de los octavos de final de la Liga de Campeones se completa esta semana venidera con la puesta en escena de los cuatro encuentros restantes de la competición, entre ellos el duelo entre el Atlético Madrid y el Manchester United, dos equipos en similar situación, con vidas paralelas en lo que va de curso.

La Liga de Campeones es una esperanza para rojiblancos y ‘reds’ que inician el reencuentro con el torneo en el Wanda Metropolitano. Es el consuelo de ambos y la ilusión de equipos como el Villarreal, que afronta un duelo grande ante uno de los clásicos del Viejo Continente, el Juventus.

Mientras, el campeón, el Chelsea, recibe al Lille francés y el Benfica pone a prueba al Ajax.

El pulso entre el Atlético Madrid y Manchester United expone el estado de estrés de dos equipos lejos de sus expectativas en el curso y aferrados al destino del torneo continental. La victoria del conjunto de Diego Pablo Simeone en Pamplona da sosiego al representante español, enredado en LaLiga de la que fue campeón hace un año y ahora desplazado de la puja por el título como se presumía.

Con similar panorama transita el conjunto inglés. También distante de las alturas de la Premier, con síntomas permanentes de fragilidad. Con cambio de entrenador a mitad de curso y dudas en el proyecto tanto en el entorno como en el interior.

No es una situación nueva para el Atlético Madrid que dos temporadas atrás, justo en vísperas del parón que propició la pandemia, era preso de un momento semejante. Fuera de los cuatro primeros lugares del torneo liguero y con el Liverpool, entonces campeón, como rival para progresar en la Champions.

Entonces el cuadro de Simeone dio un paso al frente en Europa con un triunfo sonado en Anfield que disparó a la siguiente ronda al conjunto español. A la vuelta de la interrupción por el covid, el Atlético Madrid aceleró en LaLiga y acabó donde se presumía, entre los primeros.

Vuelve Cristiano Ronaldo a Madrid. Donde permaneció una década con el Real Madrid. Retornó con el Juventus más tarde para propiciar la clasificación del conjunto italiano y la eliminación del Atlético Madrid. Es el portugués, aunque tampoco luce su mejor momento, la principal baza del cuadro de Ralf Rangnick, plagado de grandes jugadores y un excelso plantel que no termina de ofrecer el tono esperado.

De hecho, Cristiano Ronaldo ha marcado siete goles al equipo de Simeone en los diez partidos que ha disputado contra el en Europa. El representante inglés vuelve a los octavos de final tres años después.

Solo en una ocasión el Atlético Madrid, que ha llegado a las eliminatorias por octava vez en las últimas nueve campañas, y el Manchester United han cruzado sus caminos. Fue en la extinta Recopa, en 1992. El conjunto rojiblanco se impuso en Madrid por 3-0.

Para el Villarreal es un momento histórico. Está entre los dieciséis mejores del torneo por primera ocasión en trece años. Nada que ver con su rival, el Juventus, que el martes visita La Cerámica.

El plantel de Turín, que lleva ocho años seguidos en octavos pero que no atraviesa su momento más feliz, se aferra a la experiencia ante un rival que añade a la ilusión un conjunto compacto, competitivo y dirigido por Unai Emery, experto en situaciones similares.

El Villarreal afronta el duelo disparado por su goleada ante el Granada en LaLiga que le mete de lleno en la puja por los primeros puestos. Mientras, su rival languidece en la Serie A. Nada que ver con el autoritarismo que mostraba tiempo atrás.

 

Entra en acción también el campeón, el Chelsea, que recibe en Stamford Bridge el martes al Lille. El equipo inglés terminó segundo, inesperadamente, en la fase de grupos, por detrás, precisamente, del Juventus. El Lille, que está en los octavos de final por primera vez en quince años, terminó como líder de su cuarteto, por delante del Salzburgo y el Sevilla.

Ambos están también distantes de sus expectativas. Aunque empieza la hora de la verdad tal y como asume el conjunto de Thomas Tuchel que aceleró en la Liga de Campeones el pasado año cuando empezaron los duelos directos. Se plantó en la final y la ganó.

Reciente campeón en el Mundial de Clubes están los blues fuera de la puja por la Premier. Asentado en la tercera plaza le queda lejos el Manchester City, líder, y también el Liverpool, segundo.

Peor panorama tiene el Lille que acumula siete derrotas en la Ligue 1 y está noveno, fuera de los puestos europeos.

La ida de los octavos de final se completa con el duelo entre dos clubes históricos, dos excampeones que impusieron su dominio tiempo atrás, el Benfica y el Ajax, en el estadio Da Luz el miércoles, la ida.

El representante luso, por primera vez en cinco años en las eliminatorias que disputa por sexta vez, se topa con un rival en permanente regeneración que hace tres años llegó a alcanzar las semifinales.

El representante neerlandés mostró su fortaleza en la fase de grupos liderado por el goleador, Sebastien Haller con pleno de triunfos. Igual que el Liverpool y el Bayern Múnich. El atacante del cuadro de Ámsterdam es el máximo anotador de la competición con diez goles en los seis partidos de la ronda anterior.

El Benfica dejó fuera el Barcelona y se clasificó como segundo de un grupo que dominó el Bayern. Entonces Jorge Jesús era el técnico. Ahora lo es Nelson Verissimo, el que era su segundo. Hasta final de temporada.

 

EFE noticias