En la imagen la cantante británica Adele - Fotografía: Cortesía

Miami.- En su primera entrevista en cinco años, Adele afirma que ha escrito su inminente disco para justificar su ruptura ante el pequeño Angelo.

Explica que nunca quiso perder peso sino hacer ejercicio y habla sobre la fama: “Tengo que prepararme para volver a ser famosa, que no me gusta”

Hace casi seis años que Adele Adkins (Tottenham, 33 años) no sacaba un tema nuevo ni un disco, desde el lanzamiento de Hello, en octubre de 2015, y un mes después su álbum 25.

Y hace cinco daba una entrevista, desde 2016. Sin embargo, ahora ha roto ambos períodos de barbecho.

El pasado 6 de octubre publicaba en su perfil de Instagram y ante más de 40 millones de seguidores los primeros segundos de Easy On Me, la que será su nueva canción, que se podrá escuchar al completo el 15 de octubre.

Estará incluida dentro de su próximo álbum, aún sin fecha, pero que previsiblemente se llamará 30.

También ha roto Adele a lo grande con su silencio total. Lo ha hecho con una larga entrevista para la revista Vogue.

Adele habla sobre lo personal y lo profesional, sobre su vida después del divorcio, su nueva pareja, su hijo Angelo o su pérdida de peso.

Se presentó con un simple “Hola, soy Adele. Estoy bien, ¿tú qué tal?”, una de las primeras frases que deja caer refleja estos años de trabajo fuera de los focos, de disfrute, de desarrollo de su vida personal.

El Divorcio

“Tengo que prepararme para volver a ser famosa, cosa que no me gusta ser”, afirma.

Estos años se ha refugiado en Los Ángeles en vez de en Reino Unido, pero viviendo lejos del estilo angelino de glamur y rodeada de su hijo y de sus mascotas.

Se fue a la ciudad, explica, por el estilo de tiempo y el buen clima, para poder hacer planes lejos de la lluvia con su hijo, y porque las casas eran más baratas que en Londres, donde asegura ante la sorpresa de la periodista que no se hubiera podido permitir un hogar como el que tiene.

“Miré casas. Son como cientos de millones de libras. No tengo tanto dinero en absoluto. Vomitaría solo de pensarlo”.

Sobre su trabajo, la cantante explica que es su disco más consciente, porque en 21 estaba “borracha” y no recuerda casi nada y en 25 acababa de ser madre y estaba muy centrada en eso. 

«30» trata sobre la autodestrucción, principalmente, y después de autorreflexión y de una especie de autorredención.

Quiere que la gente escuche su “versión sobre los hechos”, pero afirma sentirse preparada para sus reacciones. Y también asegura que en gran parte lo ha grabado para Angelo, a punto de cumplir nueve años.

“Mi hijo ha tenido muchas preguntas, realmente buenas, realmente inocentes, para las que simplemente no tengo una respuesta. Por ejemplo: “¿Por qué ya no podéis seguir viviendo juntos?”, rememora, haciendo referencia a su divorcio de Simon Konecki.

La cantante y el empresario anunciaron su separación el pasado mes abril del año 2019 y finalizaron los trámites la pasada primavera, dos años mas tarde. 

De hecho, en la entrevista explica que se casaron cuando ella tenía 30 años, al contrario de lo que la prensa había señalado: “Siempre lo llamé mi esposo porque teníamos un hijo juntos”.

El matrimonio no duró mucho, pero se siente “demasiado avergonzada” como para hablar sobre tiempos y del asunto en general. Sobre la ruptura con Konecki explica que él “ya no era adecuado” para ella.

“No quería terminar como muchas otras personas que conocía. No era miserable, realmente miserable, pero me habría sentido miserable si no me hubiera puesto a mí misma en primer lugar. Pero, sí, no pasó nada malo ni nada de eso”.

“Sentí que quería explicarle todo a través de este disco”, relata la de Tottenham sobre la importancia que las letras tienen para ella y para el pequeño Angelo, “y que cuando tenga veinte o treinta años, sepa quién soy yo y por qué elegí voluntariamente desmantelar toda su vida en la búsqueda de mi propia felicidad. A veces siento que le hacía realmente infeliz. Y esa es una herida real para mí que no sé si alguna vez podré sanar”. Además, el divorcio y lo que suponía para el niño le trajeron muchos problemas: “Mi ansiedad era tan terrible que olvidaba lo que le había dicho o no le había dicho a Angelo sobre la separación”, recuerda, porque además el pequeño le decía a menudo que no entendía nada de lo que estaba pasando. El reparto de la custodia, afirma sin entrar en detalles, fue amistosa, y de hecho su expareja vive enfrente de ella. Siguen manteniendo su amistad y una fuerte confianza el uno en el otro: “Elegí a la persona perfecta para tener a mi hijo”.

De hecho, Adele cuenta que esa primera canción, Easy on me, se refiere a su divorcio; de hecho, según la autora del texto hay varias canciones del álbum (que la propia Adele le da a escuchar mientras la entrevista, poniéndole la música en sus auriculares) muy referidas al divorcio, a los errores que cometen las parejas o a las primeras citas tras una ruptura.

“¿Te imaginas a las parejas escuchándolo en el coche?”, plantea. “Va a ser muy incómodo. Creo que muchas mujeres dirán: “Esto se ha acabado”.

Easy on Me: Un nuevo albúm

Easy on me fue lo primero que escribió para el disco (de hecho se le ocurrió cantando en la ducha en 2018, según recuerda) y que la ayudó tanto a liberarse que no necesitó (ni pudo) escribir nada en mucho tiempo.

“Yo acabé el matrimonio. Sean amables conmigo también”, pide. “No escribí nada más durante los seis meses posteriores porque pensé, ‘Está bien, bueno, al menos ya lo he dicho todo”, afirma.

“Esa canción es obviamente sobre cosas que pasaron, pero quería ponerlo en el álbum para mostrarle a Angelo cómo espero que trate a su pareja, ya sea una mujer, un hombre o lo que sea. Después de pasar por un divorcio, mis exigencias son altísimas”.

Para la cantante, que también vivió de niña el divorcio de sus progenitores y mantuvo una relación irregular con su padre, que falleció el pasado mayo y con el que consiguió reconciliarse antes del final, era importante ser clara con su hijo.

“No son las malas decisiones las que joden a nuestros hijos, son las indecisiones”, afirma, citando a la superventas Glennon Doyle.

La ansiedad la ha atacado con frecuencia (”y empeora cuando intentas deshacerte de ella”, ha asegurado), por lo que ha ido a terapia para encontrar herramientas de ayuda.

“La gente estaba en todas partes, tratando de conseguir historias, y yo lo odiaba. Estaba realmente avergonzada por no poder hacer que algo funcionara».

Como mujeres nos han entrenado para seguir intentándolo, incluso con las películas que veíamos cuando éramos pequeñas.

«En ese momento se me rompió el corazón, pero ahora lo encuentro muy interesante. Nos dicen que debemos aguantarnos. Al diablo con eso”.

Precisamente la ansiedad ha tenido mucho que ver con su muy comentada pérdida de peso, donde se ha especulado con cantidades, métodos y todo lo relacionado con su vida privada.

Pérdida de peso 

La cantante es clara, y cuenta que “en un período de dos años” perdió “cerca de 50 kilos a puerta cerrada” y ese proceso que no compartió públicamente causó gran sorpresa.

“Estamos acostumbrados a que la gente documente todo en Instagram, y la mayoría de las personas en mi situación lograrían un gran contrato con una marca dietética.

No me importa una mierda. Lo hice por mí y por nadie más. Entonces, ¿por qué iba a compartirlo? No lo encuentro fascinante. Es mi cuerpo”.

“Haciendo ejercicio me sentía mejor. Nunca se trató de perder peso, siempre se trató de volverme fuerte y dedicarme un tiempo todos los días sin usar mi teléfono.

Me volví bastante adicta. Hago ejercicio dos o tres veces al día, cuenta, sin sorpresa, aunque reconociendo que es algo “poco factible” para la mayor parte de la gente.

Hago pesas por la mañana, luego normalmente camino o boxeo por la tarde, y luego hago cardio por la noche.

«Básicamente no tenía trabajo cuando lo estaba haciendo. Y hacía todo con zapatillas de deporte”.

La artista sabe que ese proceso ha estado en el ojo público, como su cuerpo lleva estándolo desde hace más de una década, cuando empezó su carrera en 2008. “Digan lo que digan, no me importa».

No es necesario tener sobrepeso para ser body positive, tu cuerpo puede tener cualquier forma o tamaño, asegura, explicando que ni hizo dietas especiales, ni ayuno intermitente, ni nada de nada.

“Nada. En todo caso, ahora como más de lo que solía hacerlo porque hago ejercicio de forma intensa”, reconoce. También plantea un asunto más complicado: “Y todo ese discurso de conseguir un gran cuerpo para vengarte de un hombre… Oh, Dios mío».

¡Chupame la…!, grita Adele en medio de la entrevista, durante una visita privada a un museo vacío. Para ella toda esa expectación le parece “ridícula”.

“Creo que la gente le encanta mostrar a una mujer divorciada como si estuviera fuera de control, como, ‘Oh, debe ser una loca. Debe haber decidido que quiere ser una puta’; ‘¿Qué es una mujer sin un marido?’. Es una mierda”.

Además, en plena charla aparece por el lugar Rich Paul, agente de baloncesto y nuevo novio de Adele. “Sí, estamos juntos”, confirma ella, asegurando que están “muy contentos”, y afirma que su nuevo novio es “jodidamente divertido” y muy inteligente”.

“Salí con otras personas antes de conocer a Rich, pero ellos lo odiaban, les resultaba estresante estar o ser vistos conmigo, por lo que ocultaba las cosas. Y las cosas nunca evolucionaban, porque nunca tenías oportunidad de experimentar la vida juntos. Mientras que a él no le agota en absoluto”.

Con información de ElPaís