Buenos Aires.-El Gobierno argentino anunció una ampliación del Presupuesto Nacional de 2022 para concretar la compra de un nuevo avión presidencial por más de 20 millones de dólares, según se publicó este viernes en el Boletín Oficial.

Por medio de una decisión administrativa firmada por el ministro de Economía, Sergio Massa, y el jefe del Gabinete de Ministros, Juan Luis Manzur, el Gobierno establece una modificación en el Presupuesto General vigente para este año con el fin de hacer efectiva la compra de la aeronave.

Ya en diciembre de 2021, en otra resolución oficial, se anunció el gasto, por un importe de 25 millones de dólares, que conllevaba el Acuerdo de Servicios de Gestión rubricado, para adquirir el avión, entre la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y la Secretaría General de la Presidencia argentina.

El Boletín Oficial señaló este viernes que ese acuerdo comprende el mantenimiento de la flota aérea presidencial, capacitaciones y otras acciones en las que el órgano técnico aeronáutico a nivel internacional pueda contribuir para aplicar los «más altos estándares internacionales en materia de aviación».

Según explicó el diario Clarín, el avión que se comprará es un Boeing 757-256, con capacidad para 39 pasajeros con dormitorios y sala de reuniones, por el que el Gobierno deberá desembolsar alrededor de 22 millones de dólares además de la entrega del Tango 01, adquirido en 1992 por el entonces presidente Carlos Menem (1989-1999) y que está parado desde 2016, con un alto mantenimiento anual.

Cuando se termine de concretar la compra, la nueva aeronave se sumaría a la flota de aviones que aún siguen operativos y que Presidencia usa para vuelos cortos.

Si bien la crisis económica que arrastra el país demoró la decisión de comprar el avión, la prensa local indica que en las últimas semanas se apuraron los trámites en el proceso de compra iniciado en la OACI.

«El presidente de la Nación no viaja en vuelos comerciales porque no lo permite la seguridad de los presidentes ni la seguridad internacional», señaló la semana pasada la portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti, al defender la compra.

Según añadió, «es un despropósito pensar que un presidente puede viajar en vuelos comerciales, porque cuando se traslada con seguridad, ceremonial y un equipo de funcionamiento que no lo requiere solamente el país del que eres parte, sino también aquellos países a los cuales está llegando», aseveró.

«No se puede viajar al G20, él con su valijita y su computadora nada más», ironizó.