
La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) dispuso mantener las medidas provisionales otorgadas a favor del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, rechazando la solicitud de su equipo legal para ordenar su hospitalización inmediata. El tribunal supranacional determinó que, si bien la condición de salud física y mental del beneficiario se mantiene en un estado frágil y variable, no resulta necesario emitir nuevas disposiciones adicionales a las dictadas previamente, dado que el Estado ecuatoriano ratificó que el privado de libertad se encuentra en condición estable sin indicación médica de internamiento.
En su resolución, la Corte exhortó formalmente a las autoridades ecuatorianas a garantizar que el tratamiento dispensado al exmandatario sea oportuno y adecuado. Asimismo, instó al Gobierno a abstenerse de incurrir en actos estigmatizantes o contrarios a la dignidad humana, atendiendo las denuncias formuladas por la defensa sobre supuestos registros corporales degradantes e inspecciones irregulares por parte de efectivos militares.
Traspaso penitenciario y observaciones del tribunal
La pronunciación del organismo internacional se produce tras la revisión del historial de traslados penitenciarios de Glas. En octubre de 2025, la Corte IDH había instado al Estado a retirar al exvicepresidente de la cárcel de máxima seguridad La Roca —donde se registró un presunto intento de autolesión— para remitirlo a un centro asistencial o penitenciario que permitiera atender su estado de salud.
Sin embargo, en el mes subsiguiente, la administración del presidente Daniel Noboa ejecutó el traslado sin previo aviso hacia la denominada Cárcel del Encuentro, infraestructura de máxima seguridad diseñada para el aislamiento de jefes de estructuras criminales. La Corte IDH observó que el Estado no justificó técnicamente los motivos del traslado a dicho recinto, luego de que el propio Ejecutivo sostuviera con anterioridad que La Roca contaba con los recursos necesarios para atender al recluso.
Antecedentes judiciales y origen de la crisis diplomática
Jorge Glas, figura clave de la administración del expresidente Rafael Correa (2007-2017), cumple penas acumuladas que incluyen ocho años de prisión por los delitos de asociación ilícita y cohecho, además de una condena de 13 años por peculado. Tras obtener una medida de libertad provisional a finales de 2022, el exfuncionario permaneció libre hasta inicios de 2024, momento en que ingresó a la Embajada de México en Quito para evadir las imputaciones de la Fiscalía en una nueva causa judicial.
La posterior concesión de asilo diplomático por parte del Gobierno mexicano en abril de 2024 derivó en una severa crisis diplomática, la cual escaló cuando el presidente Noboa ordenó la incursión de fuerzas policiales en la sede diplomática para concretar la captura de Glas, operativo que desencadenó la ruptura formal de relaciones entre ambas naciones y la apertura de litigios ante instancias internacionales.
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