El presidente de Brasil, Lula da Silva, interviene durante la sesión plenaria que cierra la Global Progressive Mobilisation, este sábado en Barcelona. EFE/ Quique García

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió a Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido que «cumplan sus obligaciones de garantizar la paz en el mundo» y convoquen una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU para que «paren esa locura de guerra» en Irán. «El mundo no soporta más», sentenció Lula en el cierre de la Global Progressive Mobilisation en Barcelona, dirigiéndose directamente a los mandatarios Donald Trump, Xi Jinping, Vladimir Putin y Emmanuel Macron.

A pesar de reconocer que Brasil no posee la riqueza ni el poderío naval de Estados Unidos, Lula envió un mensaje directo al presidente Donald Trump subrayando la importancia del respeto mutuo. «Yo no quiero guerra; aunque yo sea pobre, tenemos el carácter, la honestidad y la decencia de respetar los derechos de todos», afirmó, desmarcando la postura brasileña de cualquier escalada bélica.

Reconocimiento a la postura de Pedro Sánchez y críticas a la UE

El mandatario brasileño agradeció al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, por su «valentía» al no permitir que aviones de guerra estadounidenses aterrizaran en España para participar en bombardeos contra Irán. No obstante, Lula también criticó a la Unión Europea y a Washington por haber rechazado en 2010 un acuerdo de mediación liderado por Brasil, India y Turquía, que buscaba evitar el enriquecimiento de uranio por parte de Teherán.

El combate contra la extrema derecha y la narrativa del odio

Lula hizo un llamado a las fuerzas progresistas para no ceder espacio en el mundo digital, calificando a internet como un nuevo «campo de batalla» ineludible. «La extrema derecha grita, miente y ataca; no podemos tener miedo de hablar más alto y con mucha responsabilidad», aseguró el líder suramericano, instando a contraponer argumentos sin temor para defender la democracia en las redes sociales.

Denuncia contra la desigualdad global y el poder de los multimillonarios

En su cierre, el jefe de Estado brasileño señaló a un «puñado de multimillonarios» como los responsables de concentrar la riqueza mundial y pisotear los derechos de los trabajadores. Denunció la falacia de la meritocracia como una herramienta de las élites para «patear la escalera» de las oportunidades, acusando a este sector de pagar pocos impuestos mientras destruyen la naturaleza y degradan las condiciones de vida del pueblo.

¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!

Facebook X Instagram WhatsApp Telegram Google Play Store