AME2363. LA GUAIRA (VENEZUELA), 27/08/2026.- Fotografía del 17 de agosto de 2026 que muestra personas atendiendo una mascota afectada por los terremotos del 24 de junio, en La Guaira (Venezuela). Han pasado dos meses desde los terremotos que ya dejan más de 6.500 muertos en Venezuela y unas 700 mascotas todavía aguardan para ser adoptadas en un refugio en el costero estado de La Guaira mientras enfrentan secuelas físicas y episodios de ansiedad que desbordan la capacidad de los espacios de acogida. EFE/ Miguel Gutiérrez

Dos meses después de los potentes terremotos que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio, cerca de 700 mascotas rescatadas de entre los escombros aguardan por ser adoptadas en el estado costero de La Guaira. Muchas de ellas aún enfrentan secuelas físicas, deshidratación, lesiones y severos cuadros de ansiedad que desbordan la capacidad de los centros de acogida.

Aunque los animales reciben atención de veterinarios voluntarios y de la estatal Misión Nevado, la prioridad de autoridades y rescatistas es localizar a sus dueños o encontrarles un nuevo hogar.

Refugios con capacidad limitada

Los refugios operan al límite de su capacidad y se ha tenido que habilitar nuevas jaulas para resguardar y separar a los ejemplares según su estado de salud.

AME2363. LA GUAIRA (VENEZUELA), 27/08/2026.- Fotografía del 17 de agosto de 2026 que muestra un perro en adopción en un punto de atención a mascotas afectadas por los terremotos del 24 de junio, en La Guaira (Venezuela). EFE/Miguel Gutiérrez

«Tenemos más de 700 animales, tanto perros como gatos, entre adultos y cachorros. Hacemos un llamado a la comunidad para que no idealicen a un perro en específico, sino que le den una oportunidad a cualquiera», señala Angelymar Luis, encargada del refugio de Misión Nevado en La Guaira. A pesar de que el ingreso de animales es constante, también acuden personas semanalmente para adoptar. Los ejemplares se entregan desparasitados, vacunados, vitaminados y únicamente cuando están completamente sanos.

El lugar funciona además como centro de atención veterinaria comunitaria. Allí acudió Arelys Criollo con Beltrán, un cachorro de tres meses rescatado tras los sismos. Criollo acogió inicialmente a siete cachorros en el refugio, pero decidió quedarse con Beltrán por ser «el más flaquito y sufrido», y hoy recibe tratamiento por desnutrición y parásitos.

«Un animal es un integrante más de la familia; uno resuelve las dificultades que se presenten. Es un amor que uno lleva», comenta.

Atención veterinaria y enfermedades prevalentes

Iniciativas independientes y organizaciones voluntarias también han desplegado operativos en la zona. La Fundación Mi Primer Rescate Carabobo instaló un punto de atención en la parroquia Caraballeda, comenzando con mesas de plástico en un local comercial y seis veterinarios. Hoy en día, gracias a múltiples donaciones, realizan incluso intervenciones quirúrgicas de emergencia.

«Atendemos entre 150 y 200 animales al día, superando ampliamente las 7.000 consultas desde la emergencia», explica el doctor Luis Calderón, coordinador del punto. La fundación ha trasladado a más de 80 mascotas rescatadas hacia albergues en Valencia, estado Carabobo, para descongestionar la zona costera.

Entre los principales diagnósticos se encuentran enfermedades infectocontagiosas de gravedad: distemper (moquillo) y parvovirus en perros, así como panleucopenia y calicivirus en gatos.

Sin embargo, el tiempo apremia para los equipos de rescate. El local utilizado por la fundación en Caraballeda solo estará disponible hasta el 31 de agosto, mientras que otros espacios improvisados, como un restaurante de comida rápida que prestaba sus instalaciones para atención médica comunitaria y veterinaria, concluyeron sus operaciones esta semana.

AME2363. LA GUAIRA (VENEZUELA), 27/08/2026.- Fotografía del 17 de agosto de 2026 que muestra mascotas recibiendo atención médica en La Guaira (Venezuela). EFE/ Miguel Gutiérrez

¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!

Facebook X Instagram WhatsApp Telegram Google Play Store