De acuerdo con los datos que comparte Monitor Salud, una organización conformada por trabajadores de la salud en todo el país que informan sobre la situación de la pandemia, alrededor de la mitad de las camas habilitadas para pacientes de covid-19 están ocupadas.

De las 2.235 camas que totalizan los 29 hospitales centinela -centros medicos públicos habilitados para atender pacientes de covid-19-, 1.182 reflejan ocupación, mientras que permanecen 1.053 disponibles.

Así lo refleja un balance publicado por Monitor Salud en su cuenta de Twitter, donde además extienden datos de dos instituciones de salud que presentan un registro de ocupación más alto, evidencia de que el promedio no se traduce a la realidad de cada estado.

 

or ejemplo, en la Ciudada Hospitalaria Dr. Enrique Tejera, ubicada en Carabobo, se registran 50 pacientes hospitalizados de las 62 camas de hospitalización disponibles, para un 80,6% de registro de ocupación.

La organización no presentó datos pormenorizados de cada estado, pero se presume que la situación en Distrito Capital y Miranda sea más preocupante y la disponibilidad de camas se reduzca con el pasar de los días, ya que actualmente son las entidades que registran más casos en cada reporte.

Venezuela atraviesa su curva de contagios más pronunciada desde que se registró el primer caso de covid-19, en marzo de 2020. Sin embargo, el avance del programa de vacunación ha reducido la cantidad de ingresos a hospitalización y especialmente a unidades de cuidados intensivos.

Aun así, expertos creen que la cantidad de contagios y muertes es mucho más elevada de la que presenta el chavismo en sus reportes diarios, en gran parte debido a registros de organismos independientes que presentan datos preocupantes.

Este puede ser el caso de la cifra de muertes en el sector salud, pues ya son 756 los trabajadores de la salud que han fallecido durante la pandemia, un número demasiado elevado al considerar las muertes totales reconocidas por el Estado, que se sitúa en 4.592 víctimas de la covid-19, según el último reporte presentado por el ministro de Comunicación, Freddy Ñáñez.