El expresidente de Cuba Raúl Castro asiste a la conmemoración del Día Internacional del Trabajo el 1 de mayo de 2026 en La Habana. EFE/ Ernesto Mastrascusa

El expresidente cubano Raúl Castro cumplirá este miércoles 95 años retirado de todo puesto formal pero a la vez en el centro de todas las miradas, al liderar el diálogo bilateral con Washington y haber sido imputado penalmente hace unos días en Estados Unidos.

El también exguerrillero, exministro de las Fuerzas Armadas durante medio siglo y actual «líder al frente de la revolución cubana», según la terminología oficial, celebra su cumpleaños en un momento crítico para el sistema comunista que implantó con su hermano Fidel en Cuba a partir de 1959. La isla se encuentra sumergida en la mayor crisis económica, social y energética en más de siete décadas y en el cénit de la campaña de máxima presión de EE.UU. que, además de un bloqueo petrolero y nuevas sanciones secundarias, no descarta una intervención militar para imponer cambios políticos y económicos.

La sombra de la persecución judicial internacional

La incertidumbre le toca asimismo personalmente: tras su acusación por el derribo en 1996 de dos avionetas de una organización cubana en el exilio —y la muerte de sus cuatro tripulantes—, Washington ha asegurado que quiere llevarlo ante un tribunal, lo que ha despertado el fantasma de la captura de Nicolás Maduro en Venezuela.

El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, calificó a Castro de «fugitivo» de la Justicia estadounidense y el fiscal general adjunto de ese país, Todd Blanche, descartó que el proceso fuese meramente simbólico: «Vamos a hacer todo lo posible para traerlo», afirmó.

Centralidad en el tablero político y el canal familiar

Mientras tanto, las conversaciones bilaterales le han vuelto a colocar explícitamente en el centro del tablero político, pese a haber dejado formalmente la dirección del país en 2018 y la del Partido Comunista de Cuba (PCC) en 2021. Desde entonces, el consenso en la isla consideraba que Castro seguía teniendo la última palabra en asuntos clave.

Sin embargo, la decisión de Washington de establecer contacto con él —a través de su nieto Raúl Guillermo Rodríguez Castro—, en lugar de con el Ejecutivo formal, ha evidenciado esta situación con crudeza y expuesto las contradicciones del sistema político cubano. El presidente, Miguel Díaz-Canel, reconoció en parte esta dinámica al admitir en marzo que La Habana estaba manteniendo contactos con Washington y señalar que en Cuba rige una «dirección colegiada».

A esto se suma la incógnita sobre su estado de salud debido a su avanzada edad. Aunque no existe información oficial, las dudas resurgen de forma recurrente, especialmente tras su reciente ausencia en los actos de repulsa convocados en La Habana con motivo de su imputación en tribunales norteamericanos.

El modelo militar de Gaesa y las exigencias de la CIA

Las negociaciones con Estados Unidos adquieren un matiz personal para el nonagenario dirigente, quien sopesa el futuro de su familia y su propio legado como estadista. Frente a las inercias de La Habana, Washington está exigiendo «cambios fundamentales» en el sistema económico y el régimen político de la isla, tal como explicó en su reciente visita a Cuba el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe.

Hasta ahora, la postura oficial sostiene que esos asuntos no son negociables por pertenecer al ámbito de la soberanía nacional. Varios de estos puntos representan la impronta directa de Raúl Castro, quien fue el principal artífice del notable poder político y económico de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

Bajo su mando se impulsó la creación del conglomerado empresarial del ejército, Gaesa, recientemente sancionado por EE.UU. Castro favoreció el crecimiento de este gigante corporativo hasta posicionarlo como la primera corporación del país, con amplios intereses en el turismo, las telecomunicaciones, la energía, las finanzas, el sector inmobiliario y la logística. Asimismo, coordinó las tímidas reformas aplicadas desde 2011 que abrieron paso a un incipiente sector privado, pero sin alterar las bases de la organización centralizada del Estado.

¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!

Facebook X Instagram WhatsApp Telegram Google Play Store