Diócesis de Barquisimeto

Luis Mosquera, el sacerdote del estado Lara reseñado en el trabajo del Washington Post,  fue removido de la Iglesia católica el pasado miércoles, ocho días después de haberse publicado la investigación, así lo confirmó este miércoles la periodista Ana Vanessa Herrero. 

De acuerdo con la investigación realizada por la periodista antes mencionada para el medio estadounidense, Mosquera fue condenado a siete años de prisión en el año 2006, tras abusar de un menor de edad. Sin embargo, este no terminó su condena, sino bajo un régimen de presentación, y regresó a la Iglesia. 

«Tras 14 años ejerciendo el sacerdocio luego de abusar de un niño, Luis Mosquera fue removido de la iglesia en Lara. Mosquera confirmó al Washington Post que pasó el miércoles, ocho días después de nuestra publicación», dijo Herrero en Twitter.

Iglesia admite casos

El trabajo de investigación realizado por la periodista menciona casos específicos de sacerdotes acusados de haber abusado sexualmente de niños. Este miércoles la Conferencia Episcopal Venezolana, tuvo que admitir los casos en una rueda de prensa. 

En el encuentro con los medios de comunicación, incluyendo al Washington Post, el monseñor Mario Moronta, vicepresidente de la CEV, anunció que Mosquera fue destituido del sacerdocio «en estos últimos meses», sin embargo, la periodista aclaró que eso pasó realmente hace una semana.

Mosquera envió un mensaje a los feligreses la semana pasada: «Queridos hermanos (…)  debido a las publicaciones del diario estadounidense, The Washington Post, y las presiones de varias ONG y activistas de los derechos humanos que han ejercido ante la conferencia episcopal venezolana, el Administrador Apostólico de Barquisimeto ha decidido suspenderme las licencias eclesiásticas, mientras afronto un proceso canónico, por lo que quedo impedido de ejercer mi ministerio publicamente…».

Critica investigación

Durante la rueda de prensa, Monseñor explicó que se constituyó una comisión de prevención conformada por obispos, presbíteros, religiosos y «fieles laicos» expertos en la materia, sin ahondar en detalles. 

La Conferencia Episcopal Venezolana emitió un comunicado donde reconoce y admite los casos, sin embargo, no hay un perdón a las víctimas, tampoco se habló de sanciones a Obisbos que no reportaron los casos; más bien, criticó la investigación, detalla la periodista. 

«Llama la atención de que nos investiguen pero no a otros entes, no solo religiosos sino profesionales, donde el numero de abusos sexuales es mayor», dijo Moronta.

Ana Vanessa Herrero recalcó que desde la publicación del trabajo de investigación, al menos cinco personas se han acercado a compartir su historia. «Todos presentan quejas al manejo por parte de Obispos», precisó la periodista.