Miami.- La Sociedad Interamericana de Prebsa (SIP) repudió los recientes hechos de violencia contra las instalaciones del canal RCN en Bogotá y el perpetrado la semana pasada contra el periodista colombiano Luis Carlos Ayala y pidió a las autoridades de Colombia que los esclarezcan cuanto antes.

El presidente de la SIP, Jorge Canahuati, director ejecutivo del Grupo Opsa de Honduras, condenó la agresión contra el canal, así como el estado de zozobra impuesto a los trabajadores, y señaló que se trató de un «ataque contra la libertad de prensa».

Este miércoles un grupo de manifestantes contra la reforma tributaria del Gobierno colombiano, algunos de ellos encapuchados, intentaron abrir con violencia las puertas de ingreso a la sede del canal RCN y de su canal internacional NTN24, mientras que otras personas buscaban saltar el cerco perimetral y atacaban a pedradas la portería.

Policías y guardas de seguridad impidieron que ingresaran al canal.

Los hechos, captados en video, ocasionaron daños materiales y pusieron en riesgo la seguridad de los trabajadores del medio, según un comunicado de la SIP, que tiene sede en Miami.

«Si bien respaldamos el derecho de las personas a reunirse y protestar, rechazamos de forma vehemente que este sea ejercido violando la integridad física y las libertades de expresión y de prensa», dijo el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Carlos Jornet, director del diario La Voz del Interior de Córdoba (Argentina).

La SIP se hizo eco en el mismo comunicado del atentado perpetrado el 20 de abril en Cali (Colombia) contra el periodista independiente Luis Carlos Ayala.

El periodista, que recibió impactos de bala en la barbilla y el brazo derecho al ser disparado con un arma de fuego por parte de un desconocido, se recupera de las heridas y denunció el hecho ante la Fiscalía General de la Nación.

El atentado puede estar relacionado con sus investigaciones periodísticas sobre tenencia y distribución de tierras frente a las comunidades campesinas, afrodescendientes e indígenas, según la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP).

Los directivos de la SIP también expresaron su preocupación ante el informe semestral sobre libertad de prensa en Colombia, presentado la semana pasada ante la asamblea de la Reunión de Medio Año de la SIP.

En el informe se mencionan otros hechos de violencia, la prescripción de cuatro casos de asesinato de periodistas en el año 2000 y varias iniciativas legales que podrían cercenar el derecho del público a la información.

La SIP es una organización sin fines de lucro dedicada a la defensa y promoción de la libertad de prensa y de expresión en las Américas y está compuesta por más de 1.300 publicaciones del hemisferio occidental.

 

EFE