El presidente de transición de Perú, José María Balcázar, ha provocado una ola de indignación nacional e internacional tras afirmar que Alemania fue empujada a la Segunda Guerra Mundial «en parte por culpa de los judíos». La declaración, cargada de prejuicios históricos, generó el rechazo inmediato de la comunidad judeoperuana, que lo acusa de promover teorías antisemitas.
Durante un discurso este martes en la Cámara de Comercio de Lima (CCL), Balcázar citó la obra Los enemigos del comercio de Antonio Escohotado para disertar sobre la historia económica. Sin embargo, su intervención derivó en una serie de ataques directos: «Alemania fue empujada a una guerra también por culpa, en parte, de los judíos… porque controlaban todos los bancos, todo el comercio y hacían usura», sostuvo el mandatario de 83 años ante el auditorio.
Reacciones y «estupor»
Aunque las palabras pasaron desapercibidas inicialmente, el estallido mediático ocurrió este miércoles. El analista político Jeffrey Radzinsky fue uno de los primeros en denunciar los comentarios en la red social X: «Sus prejuicios y mentiras refuerzan estereotipos antisemitas».
Por su parte, la Asociación Judía del Perú (AJP) emitió un comunicado oficial expresando su «estupor» ante las expresiones de Balcázar. «Es increíble que en pleno siglo XXI argumentos que son dignos de oscuros tiempos medievales sean usados para culpar a las víctimas de su propio holocausto», sentenció la organización, exigiendo una disculpa pública inmediata.
Un historial de polémicas
José María Balcázar, exmagistrado y congresista, asumió la presidencia interina en febrero de 2026, convirtiéndose en el tercer mandatario en menos de un año tras la destitución de Dina Boluarte y la renuncia de José Jerí.
Su gestión ya arrastraba cuestionamientos previos. Balcázar ha sido duramente criticado por su rechazo a prohibir el matrimonio infantil en Perú y por haber enfrentado trece imputaciones legales por delitos como fraude, estafa y prevaricación, procesos que el político asegura han sido archivados y califica de «leyendas negras».
El impacto diplomático
Analistas advierten que estas declaraciones no solo erosionan la cohesión social interna, sino que ponen al Gobierno de transición en una posición frágil ante la comunidad internacional, al validar narrativas que históricamente sirvieron de base para la persecución y el exterminio. Hasta el cierre de esta nota, el Palacio de Gobierno no ha emitido una rectificación.
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