Ciudad Guayana.- Trabajadores de Bauxilum calificados como «no requeridos» denuncian que la empresa incumplió con su promesa de hacer la entrega de las bolsas de comida.

El pasado 16 de junio, los empleados afectados explicaron que se les impidió el acceso a las instalaciones, porque la Corporación Venezolana de Guayana ordenó detener el pago de sueldos y las bolsas de comida.

Debido a esta situación, los trabajadores decidieron protestar en el portón de la estatal para exigir la reactivación de sus salarios, la entrega de los alimentos y el reenganche a sus puestos de trabajo.

En aquella oportunidad, la compañía se comprometió a pagarles la quincena atrasada del 15 de junio, junto a la quincena del 30 de junio. Los trabajadores manifiestan que sí les cumplieron con los sueldos atrasados; no obstante, siguen esperando que les entreguen los alimentos que dejaron de percibir, según, por orden de la CVG.

«Ellos nos pagaron lo que nos debían; sin embargo, uno de los compromisos asumidos por la administración de la CVG Bauxilum era entregarnos nuestros alimentos y eso aún no se ha concretado. La respuesta está en la deriva», esgrimió uno de los empleados.

Varios obreros que estaban presente en dicha reunión, le confirmaron a Nueva Prensa de Guayana que el departamento de asuntos laborales vociferó la entrega de las bolsas de comida a partir de la semana siguiente de aquel pregón.

«Nos dijeron que la siguiente semana traerían un pedido de Alimentos Bolívar, pero no cumplieron. Luego nos dijeron que esperáramos una semana más y tampoco cumplieron. ¿Te imaginas por todo lo que tuvimos que pasar los mal llamados ‘no requeridos’ cuando nos cancelaron nuestros salarios y, además, nos quitaron nuestros beneficios de los alimentos?», lamentó.

Transporte: otro problema 

La mayoría de los empleados que tienen la etiqueta de «no requeridos», la cual se originó con la llegada de la pandemia, viven en Ciudad Bolívar y Upata. El transporte desde sus hogares hasta la empresa es uno de los impedimentos para que los empleados no se reintegren, explica el sindicato que hace vida en esa empresa.

«Algunos trabajadores que viven en otras ciudades se han tenido que mudar para Puerto Ordaz o San Félix y llevar una carta de residencia a la empresa para que los reintegren, pero esos son unos poquitos casos que sucedieron», detalló otro trabajador que fue consultado.

El secretario general de Sutralúmina Bolívar, Silvano Moreno, informó que desde el sindicato están teniendo las conversaciones pertinentes para resolver el problema del transporte.

«Nos hemos sentado con la directiva de la empresa para obtener algunos acuerdos. Estamos buscando la contratación de dos autobuses para Bolívar y uno para Upata. La idea es que esos trabajadores que tienen fallas de transporte puedan volver a sus puestos de trabajo», manifestó.

Según las versiones de varios trabajadores que fueron consultados por Nueva Prensa; los empleados desconocen ese sindicato, pues denuncian que tiene afinidad con las líneas gubernamentales de la empresa.

«La directiva de CVG Bauxilum ha venido reincorporando progresivamente algunos trabajadores no requeridos, esperamos que al solucionarse el problema del transporte ese número se aumente», arguyó el secretario general de Sutralúmina Bolívar.

No obstante, algunos obreros no requeridos como Rolando Muñoz -que además es el líder del Movimiento sindical 23, el cual es el sindicato paralelo de Sutralúmina Bolívar-, manifiesta que la empresa ha venido incumpliendo con la reincorporación de los trabajadores.

A la fecha de esta publicación, no existen pronunciamientos de la CVG Bauxilum, ni de la Corporación Venezolana de Guayana desmintiendo o afirmando la cancelación de la entrega de los alimentos o las gestiones para comprar autobuses, que ayuden a reincorporar a los no requeridos de la estatal extractora de bauxita y refinadora de alúmina.

Brayan Silva