La decisión de Trump cambiará la política que EE.UU. ha mantenido durante décadas acerca de esa zona que Israel ocupó en la guerra de los Seis Días
EFE

Washington.- El presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo este jueves que «es hora» de que su Gobierno reconozca la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, lo que da un giro drástico a la política de Estados Unidos poco antes de que la Casa Blanca presente su plan de paz para Oriente Medio.

«Después de 52 años, es hora de que Estados Unidos reconozca plenamente la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, que son de una importancia crucial desde el punto de vista estratégico y de seguridad para Israel y para la estabilidad regional», escribió Trump en un mensaje en Twitter.

El anuncio sobre ese territorio situado en la frontera entre Israel, Siria, el Líbano y Jordania llega cuatro días antes de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se reúna con Trump en Washington, y veinte días antes de las elecciones en Israel.

La decisión de Trump cambiará la política que EE.UU. ha mantenido durante décadas acerca de esa zona que Israel ocupó en la guerra de los Seis Días en 1967 y se anexionó en 1981, y promete aumentar las tensiones con los palestinos, además de con Siria e Irán.

Además, la medida entra en conflicto con la resolución 242 del Consejo de Seguridad de la ONU, que después de la guerra de 1967 instó a Israel a retirarse de los territorios que había ocupado en ese conflicto, y también con el acuerdo de alto el fuego que firmaron en 1974 Israel y Siria.

Ese pacto establece una zona desmilitarizada en el Golán entre ambos países, que siguen técnicamente en estado de guerra por el control de ese territorio, que también está sujeto a un reclamo de soberanía por parte del Líbano.

El Gobierno de Trump ya había dado indicios de que estaba planteándose cambiar de posición respecto a esa área estratégica: la semana pasada, en su informe anual de derechos humanos, el Departamento de Estado se refirió a los Altos del Golán como «territorio controlado por Israel», en vez de «territorio ocupado».

Estados Unidos también dejó el año pasado de usar la expresión «territorios ocupados» para referirse a Cisjordania y Gaza, lo que aumentó las tensiones con los palestinos, especialmente después de que Washington reconociera a Jerusalén como capital de Israel.

En plena campaña electoral, Netanyahu había pedido públicamente este mes que la Casa Blanca apoyara la soberanía israelí sobre el Golán, y hoy celebró la medida en una llamada telefónica con Trump y una comparecencia con el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, de visita en Jerusalén.

«En un momento en el que Irán busca usar Siria como una plataforma para destruir a Israel, el presidente Trump toma la decisión audaz de reconocer la soberanía israelí sobre los Altos del Golán ¡Gracias, presidente Trump!», tuiteó Netanyahu.

Está por ver si Trump formalizará su anuncio durante la visita de Netanyahu la semana que viene, que algunos analistas han interpretado como una señal del respaldo de la Casa Blanca al primer ministro en vísperas de los comicios en ese país.

Un gran aliado de Trump en el Senado de EE.UU., el republicano Lindsey Graham, visitó este mes los Altos del Golán junto a Netanyahu y ahora presiona para aprobar un proyecto de ley que instaría a Washington a asegurar que «Israel retenga el control» de esa zona cuando concluya la guerra en Siria.

«¡Bien hecho, señor presidente! Ahora yo, junto con el senador (republicano) Ted Cruz, intentaré que el Congreso siga su ejemplo», indicó hoy jueves Graham en Twitter.

Algunos analistas creen que Trump no llegará a firmar ningún documento oficial y que, por ahora, su apoyo se quedará en un tuit, porque las implicaciones diplomáticas eclipsan «las posibles ventajas» políticas para el mandatario en su propio país.

«Para los simpatizantes evangélicos de Trump, los Altos del Golán no tienen ni de cerca el mismo significado religioso o cultural que Jerusalén», explicaron Henry Rome y Todd Mariano, expertos de la consultora Eurasia Group, en un correo electrónico.

Incluso si es así, la declaración de Trump promete enturbiar las aguas en la región poco antes de que su yerno, Jared Kushner, y el enviado estadounidense para Oriente Medio, Jason Greenblatt, presenten su plan de paz.

Kushner planea hacerlo público después de las elecciones en Israel y ha prometido que abordará la cuestión del establecimiento de fronteras, pero ese esfuerzo choca con un enorme escepticismo de los palestinos respecto al papel de mediador de EE.UU.