

Algunos residentes del Sector 4 de la urbanización Gran Sabana, comunidad conocida popularmente como «Las Casitas del Core 8» en la parroquia Unare, manifestaron su profunda preocupación ante la acumulación de problemas de convivencia y de salubridad que afectan su calidad de vida diariamente.
Nicolás Rodríguez, vocero principal de Tierras Urbanas, y la dirigente comunitaria Jusbardis Trillo, denunciaron que el pastor y los miembros de la iglesia evangélica Luz del Mundo alteran de manera reiterada el orden público. Según señalaron, las actividades religiosas en el templo ubicado entre las manzanas 28 y 29, se extienden hasta altas horas de la noche con oraciones a elevado volumen y música que perturban el descanso de los vecinos.
Rodríguez y Trillo explicaron que la edificación religiosa se levantó sobre un terreno de uso comercial, lo que representaría una violación a las ordenanzas municipales de zonificación y a las normas de convivencia ciudadana. Asimismo, indicaron que en diversas ocasiones los integrantes del templo han cerrado la calle para instalar tarimas y equipos de sonido que permanecen encendidos hasta el amanecer.
Los voceros destacaron que en la zona residen adultos mayores y personas con condiciones de salud delicadas que requieren un entorno tranquilo. Pese a haber tramitado denuncias ante la Dirección de Regulación Urbana de la Alcaldía, Bienes Inmuebles de la CVG y los cuerpos policiales, aseguran no haber recibido respuesta oportuna.
Crisis sanitaria por aguas servidas y maleza
A la problemática de contaminación sónica se suma el colapso recurrente de la red de alcantarillado. Los botes de aguas negras afectan de manera directa a las manzanas 25, 26, 27 y 38 del Sector 4, llegando incluso a anegar el interior de varias viviendas y representando un grave riesgo para la salud pública.
Ante esta situación, los afectados hicieron un llamado formal a las autoridades regionales y a las instituciones hidrológicas correspondientes para que ejecuten una solución técnica definitiva al desbordamiento de las cloacas y no medidas temporales.
«Llega el camión succionador, destapa la boca de visita y a las pocas horas las calles se vuelven a rebozar de aguas servidas. Exigimos un diagnóstico certero que erradique el problema de raíz, sin generar falsas expectativas», afirmó una de las vecinas perjudicadas.
Esperan soluciones
Por otra parte, la comunidad solicitó el saneamiento de la vía que conecta el Sector 1 de Gran Sabana con el Sector 2. Esta arteria vial se encuentra actualmente intransitable, sepultada bajo maleza, acumulaciones de basura y una laguna de aguas servidas que funciona como foco de proliferación de plagas.
Sobre este punto, Rodríguez hizo un llamado a la conciencia ciudadana, reconociendo que algunos vecinos utilizan el espacio como vertedero improvisado a pesar de que el servicio de aseo urbano recorre la zona dos veces por semana. Advirtió además que la acumulación de desechos atrae alimañas que posteriormente invaden las casas contiguas.
Finalmente, los habitantes exhortaron al concejal Robert Rivas, quien reside en el sector, a gestionar e impulsar soluciones estructurales junto a la cámara municipal y los organismos competentes para devolver la tranquilidad y la salubridad a las cuatro manzanas que integran la comunidad.
¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!











