Cola Estación de Servicio

Ciudad Guayana.- Las últimas semanas la población guayanesa ha sido sometida a mantenerse durante horas e incluso días, cerca de  las gasolineras de la ciudad con la esperanza de poder adquirir combustible.

Esto ha ocasionado que los ciudadanos  evidencien distintos actos de corrupción por parte de los funcionarios, cuando han colocado a personas delante de quienes pasaron horas en las colas.

También nacieron grupos organizados que se encargan de vender puestos y estaciones de servicio que tienen métodos específicos para surtir.

La periodista Pableysa Ostos publicó a través de su cuenta de Twitter @PableOstos una denuncia anónima que habla sobre este tipo de métodos que ocurren en la estación de servicio Gran Sabana, ubicada en Core 8, Puerto Ordaz.

El denunciante declaró que dicha estación emplea dos métodos de suministro de gasolina ilegales de los cuales deberían hacerse cargo las autoridades.

“El primer método consiste en un grupo llamado La Comunidad, un grupo que amenaza e intimida a las personas. Este grupo son los que deciden cuándo y dónde se formará la cola para realizar un marcaje previo al marcaje oficial de los guardias, luego empiezan  anotar en un cuaderno a partir del número 100”, dijo el denunciante.

Aclaró que los primeros 100 puestos anotados son administrados por La Comunidad quienes ofrecen cada puesto a cambio de 5 litros de gasolina.

El segundo método consiste en el marcaje oficial por parte de la Guardia Nacional, los cuales delimitan a partir de 50 carros “dejando esos 50 puestos para ellos, los cuales marcan 250 carros”.

“Sumados a los 100 puestos y más, estamos hablando de 150 puestos para estos grupos, lo que deja a muchos habitantes del sector sin posibilidades de surtir, obligando a muchos a pagar 5 litros de los 20 litros que surten. Esto es corrupción y vandalismo al mismo tiempo”, manifestó el denunciante.

Hizo un llamado a las autoridades exigiendo que “se tomen cartas en el asunto”, antes  que ocurriera una tragedia debido a que el grupo presentaba comportamientos peligrosos.

“Ya los habitantes del sector estamos cansados, cada vez este grupo toma más puestos para su negocio. Son como 500 litros o más de los que este grupo se apodera, solo exigimos justicia”, agregó.

 

Ruth Meyerowitz