Ginebra.- La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) pidió hoy a Grecia que traslade a los miles de solicitantes de asilo que actualmente viven hacinados en centros de recepción en las islas del Egeo, después de que una mujer falleciera en un incendio en el campo de refugiados de Moria, en Lesbos.

La situación en esa isla y otras de la zona, como Samos y Kos, es «crítica», señaló hoy en una rueda de prensa la portavoz de ACNUR, Liz Throssell, quien recordó que Moria acoge a 12.600 solicitantes de asilo, cinco veces más de su capacidad.

Las islas del Egeo acogen a más de 30.000 migrantes y refugiados, de los que más de 10.000 llegaron sólo en el pasado mes de septiembre, muchos de ellos procedentes de Siria pero también con una importante parte de familias afganas que migraron a Irán y han salido de ese país por la actual crisis económica y las sanciones.

Centros de acogida como el de Vathy, en la isla de Samos, alojan a 5.500 personas, ocho veces su capacidad, y muchas de ellas duermen en tiendas de campaña con difícil acceso a baños, agua potable o atención médica, añadió Throssell.

«Mantener en las islas a la gente en condiciones tan inadecuadas e inseguras es inhumano y debe terminar», subrayó la portavoz de la agencia de Naciones Unidas.

ACNUR pide en concreto que las autoridades helenas aceleren sus planes para transferir a 5.000 de los solicitantes de asilo a la parte continental del país para continuar allí sus trámites, en centros aún no saturados por las llegadas.

El llamamiento de la organización llega un día después de que el Gobierno griego anunciara medidas para reducir la presión migratoria del país que incluyen aumentar las devoluciones de migrantes a Turquía desde las islas del Egeo hasta las 10.000 personas para el año 2020.

Para ello, el Gobierno anunció que endurecerá los controles fronterizos, aumentará las patrullas marítimas y establecerá centros cerrados pre-salida para aquéllos que han entrado en Grecia ilegalmente y no tienen derecho a asilo o cuya solicitud sea rechazada.

EFE