Chicago, Estados Unidos. El segunda base venezolano José Altuve respondió cuando los Astros de Houston más lo necesitaron para asegurar la Serie Divisional de la Liga Americana y llegar por quinta vez seguida a la de Campeonato, donde tendrán de rival a los Medias Rojas de Boston, al que considera «un gran equipo».

Los Astros destrozaron 10-1 a los Medias Blancas de Chicago en el cuarto partido de la eliminatoria que disputaron al mejor de cinco y ganaron por 3-1.

«Nos conocemos bien», declaró Altuve después del partido en el que pegó cuadrangular y se fue de 5-3 con cuatro anotaciones y tres carreras impulsadas. «Ellos saben cómo jugar pelota y al igual que nosotros han estado antes en los playoffs por lo que va a ser una serie muy interesante y divertida».

Los Astros están buscando el segundo campeonato de la franquicia después de ganarlo todo en 2017, un título que aún evoca una fuerte reacción después de que el equipo fue castigado por usar dispositivos electrónicos para robar señales.

Los aficionados de los Medias Blancas, que llenaron las gradas del Guaranteed Rate Field, corearon durante todo el partido el grito de «¡Tramposo! ¡Tramposo!», especialmente cuando iban a batear el propio Altuve, el campocorto puertorriqueño Carlos Correa y el tercera base Alex Bregman, que formaron parte del equipo del 2017.

Además, el relevista de los Medias Blancas, Ryan Tepera dio a entender a última hora de la noche del domingo, cuando los Astros perdieron por 12-6, que Houston pudo haber estado robando carteles en los dos primeros partidos que jugaron de local.

Pero los Astros, acostumbrados a lidiar con abucheos desde que salió a la luz el escándalo, lo ignoraron. Cuando se le preguntó sobre los comentarios de Tepera después de que el cuarto partido se pospusiera el lunes debido a la lluvia, Bregman respondió: «Todo está bien. Estamos enfocados en ganar juegos. Eso es todo».

Sin embargo, Correa, que podría estar jugando sus últimos playoffs con los Astros, al concluir la postemporada se convertirá en agente libre.

Correa puso a Houston adelante para quedarse con su doble de dos outs en el tercero, tirando de la bola rápida de 0-2 del abridor cubano estadounidense Carlos Rodón hacia la izquierda. Los Astros cargaron las bases con dos bases por bolas y una recta que golpeó a Altuve, lo que provocó una ronda de vítores de los 40.170 espectadores que llenaron las gradas del campo.

Correa señaló su muñeca izquierda y luego golpeó su pecho y gritó «¡Es mi hora!» mientras se colocaba en el segundo lugar después del gran hit en el partido 67 de postemporada que ha disputado como profesional.

«Palabras irrespetuosas sin hechos que aportar», declaró Correa sobre el cargo de Tepera. «La respuesta verdadera la ha tenido sobre el diamante, espero que haya tomado nota».

El propio manejador de los Medias Blancas, Tony La Russa, de 77 años, señaló que cada uno dentro de su equipo tenía el derecho a la libertad de expresión, de decir lo que quisiera.

«Los Astros son un gran equipo, que juegan un gran béisbol y lo han demostrado sobre el campo al ser mejores que nosotros», subrayó La Russa.

EFE noticias