El seleccionador de Inglaterra, Thomas Tuchel, no quiere sorpresas este miércoles, cuando enfrente en Atlanta a República Democrática del Congo. EFE/ Jan Téllez Asensio

Una Inglaterra que no ha logrado sacudirse las dudas que planean sobre sus posibilidades de llegar lejos en el Mundial tras la última victoria ante Panamá busca disipar todo recelo en el partido de dieciseisavos que la enfrenta el miércoles a una República del Congo sin complejos, selección que logró incomodar a Portugal y Colombia en la fase previa.

Tras un arranque muy convincente ante Croacia (4-2), especialmente por la actuación coral de la segunda parte, los Tres Leones han revivido los viejos fantasmas del pánico escénico inglés en las grandes citas fruto de sus dos encuentros posteriores, el engorroso empate a cero ante Ghana y un triunfo por 2-0 ante los panameños que se consideraba un trámite y que costó algo más de lo esperado.

La narrativa entre los medios británicos es que Thomas Tuchel ha logrado construir un equipo ganador, pero que aún no ha demostrado ser lo suficientemente regular. No lo suficiente como para convencer a la afición -que ha visto al equipo perder dos finales de Eurocopa seguidas- de que la sequía de 60 años sin un gran trofeo en la vitrina se acabará en este Mundial.

Lo cierto es que el técnico alemán cuenta con un Harry Kane cada día más líder y polivalente, un Jude Bellingham que está sonriendo con la escuadra nacional en este campeonato o un Declan Rice que, con él en el banquillo parece sentirse más liberado y capaz de todo.

A su vez, algunas voces se han empeñado en señalar una excesiva dependencia del delantero del Bayern de Múnich que supuestamente hace demasiado previsible el ataque inglés o el rendimiento irregular de Bellingham, llegando a pedir incluso su suplencia.

Pero Tuchel y su cuerpo técnico lo tienen claro; el talento de estas dos piezas, unido al fondo de armario que Inglaterra presenta en los extremos, con Buyako Saka, Noni Madueke, Marcus Rashford y Anthony Gordon demostrando una gran capacidad de trabajo, son indispensables para que el equipo aspire a coronarse en un Mundial seis décadas después que lo hicieran Bobby Charlton y compañía.

Delante tendrá a una República Democrática del Congo que supo competir muy bien en un grupo duro.

La tónica de ‘Los leopardos’ ante los dos grandes nombres que ha encarado en lo que va de Mundial, Portugal (1-1) y Colombia (1-0), fue la de mantener un bloque bajo muy ordenado y esforzado y buscar las transiciones rápidas especialmente por las bandas.

Nada hace sospechar que ante Inglaterra el francés Sébastien Desabre vaya a cambiar ese libreto.

La habilidad de Aaron Wan-Bissaka o del delantero Yoane Wissa, dos futbolistas que conocen la Premier, o la experiencia de hombres como el bético Cedric Bakambu son las bases sobre las que se levanta un proyecto gregario y esforzado que busca la heroica para perpetuar una actuación que ya es histórica para los congoleños.

En su segunda participación mundialista, el equipo ya ha dejado claro que dista un mundo entre su actual condición y su debut de 1974, cuando, como primera selección subsahariana en clasificar para el torneo, se fue en primera ronda tras encajar 14 tantos y no marcar ninguno.

Con sus actuaciones ante portugueses y colombianos y su victoria por 3-1 ante Uzbekistán, en la cita de 2026 el plantel africano se ha ganado el derecho a soñar más grande que nunca antes en su historia.

Alineaciones probables

Inglaterra: Jordan Pickford; Reece James, John Stones, Ezri Konsa, Nico O’Reilly; Elliot Anderson, Declan Rice, Bukayo Saka, Jude Bellingham, Antony Gordon; y Harry Kane.

República Democrática del Congo: Lionel Mpasi; Aaron Wan-Bissaka, Chancel Mbemba, Axel Tuanzebe, Steve Kapuadi; Arthur Masuaku, Samuel Moutoussamy, Ngalayel Mukau, Edo Kayembe; Cedrid Bakambu y Yoane Wissa.

Árbitro: Adham Makhadmeh, de Jordania

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