

Los Estados parte del Mercado Común del Sur (Mercosur) —integrado por Argentina, Bolivia, Brasil, Uruguay y Paraguay— iniciaron un proceso formal de coordinación técnica para el envío masivo de ayuda humanitaria hacia Venezuela. La medida responde a la crisis humanitaria desencadenada por los dos devastadores terremotos de hace seis días, los cuales han dejado un saldo provisional de al menos 1.719 fallecidos en el país caribeño, según confirmó este martes el mandatario uruguayo, Yamandú Orsi.
Durante su intervención en la Cumbre de Jefes de Estado, foro en el que Uruguay asumió la presidencia rotativa del bloque hasta el próximo mes de diciembre, Orsi adelantó que las máximas autoridades de gestión de riesgo y protección civil de las naciones socias ya mantuvieron sesiones operativas. El propósito de estos encuentros es unificar las acciones conjuntas de salvamento. «Algunas decisiones han sido fundamentales», precisó el gobernante sin ofrecer mayores detalles sobre la logística interna del despliegue.
Magnitud de la catástrofe en el litoral central
El evento sísmico que motivó la respuesta del bloque ocurrió el pasado miércoles 24 de junio, cuando dos terremotos consecutivos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieron con fuerza el norte del territorio venezolano. La región costera del estado La Guaira, próxima al área metropolitana de Caracas, se consolidó como la zona más golpeada por las ondas telúricas.
Aparte del número de decesos reportados de forma oficial por las agencias institucionales en Caracas, el impacto material ha tomado dimensiones críticas. De acuerdo con una primera evaluación experimental rápida procesada por la NASA mediante el análisis de imágenes satelitales de alta resolución, cerca de 59.000 edificaciones residenciales y comerciales sufrieron colapsos estructurales o desmoronamientos totales debido a las sacudidas de la corteza terrestre.
Postura oficial y gestos de los mandatarios socios
En el marco de las deliberaciones de la cumbre presidencial, el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó como «incalculables» las pérdidas humanas y materiales sufridas por la población venezolana. A solicitud del jefe de Estado de Brasil, la plenaria de gobernantes interrumpió su agenda para guardar un minuto de silencio en memoria de las víctimas mortales del siniestro.
Por su parte, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, enfatizó la importancia del acompañamiento internacional durante la fase post-desastre, declarando que «lo importante es que Venezuela no se sienta sola» ante acontecimientos que describió como profundamente tristes para toda la comunidad latinoamericana.
Ofrecimiento logístico de la delegación argentina
A su turno, el canciller de Argentina, Pablo Quirno, manifestó la solidaridad de su nación y recordó que la Administración del presidente Javier Milei puso a disposición inmediata de las autoridades sanitarias venezolanas una serie de recursos que incluyen asistencia humanitaria directa, brigadas especializadas de rescate y capacidades logísticas de transporte.
El jefe de la delegación diplomática argentina remarcó que las contingencias de esta magnitud obligan a los Estados a responder bajo principios de cooperación y humanidad. «Hemos puesto a disposición equipos especializados y capacidades logísticas para colaborar con las tareas de rescate y asistencia; de ese modo entiende la Argentina su solidaridad con el sufrimiento humano y su compromiso con la vida», concluyó Quirno respecto a las maniobras dirigidas a extraer sobrevivientes confinados bajo el hormigón.
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