“En aquel tiempo llegaron su madre y sus hermanos, se quedaron afuera y lo mandaron a llamar. Como era mucha la gente sentada en torno a Jesús, le transmitieron este recado: «Tu madre, tus hermanos y tus hermanas están fuera y preguntan por ti.» Él les contestó: «¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?» Y mirando a los que estaban sentados a su alrededor, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de Dios es hermano mío y hermana y madre.»        

Reflexión hecha por Luis Perdomo Animador Bíblico de la Diócesis de Ciudad Guayana. Venezuela

La Iglesia universal celebra hoy la fiesta entre otros santos en honor a San Francisco de Sales. Este santo nació en Saboya, el 21 de agosto de 1567 y murió en Lyon, 28 de diciembre de 1622, fue Obispo de Ginebra. Tiene el título de Doctor de la Iglesia, es titular y patrono de la Familia Salesiana, fundada por Don Bosco, y también es patrono de los escritores y periodistas católicos.

Y la liturgia diaria, nos presenta al Evangelio de Nuestro Señor JESUCRISTO según San Marcos, capítulo 3, versos del 31 al 35. en el que se relata el episodio donde los familiares de JESÚS, lo van a buscar con la intención de llevárselo a casa y disuadirlo para que deje de hacer lo que a su modo de ver no eran cosas de la rutina de su vida. Y es que, los familiares más cercanos de JESÚS, intentan arrancarlo de Su Misión, ya que piensan que se está dejando subyugar por la multitud. Es importante destacar que el Evangelista Marcos destaca dos veces que los familiares de JESÚS, se quedan fuera de la “casa” donde Él está enseñando.

A muchos nos parecerá extraño este proceder de la Madre y los hermanos del Señor, porque en su redacción, Marcos, no se para en matices psicológicos, él va directo a la raíz del problema planteado. JESÚS, después de una típica mirada a su alrededor, que siempre anuncia un momento importante, emite una declaración fundamental, su verdadera familia no es la parentela según la carne, sino las personas que escuchan Su Mensaje y cumplen la Voluntad de DIOS.

Hay que tener en cuenta que los parientes de JESÚS se rigen por las costumbres, son personas muy religiosas, pero piensan como todos los vecinos que eso de anunciar el Evangelio a los pobres es un asunto de los profesionales de la religión. Es decir, que, para ellos, ser Profetas es una tarea para un selecto grupo élite y quienes se atrevan a cambiar esas costumbres, pues sencillamente serán tildados de locos. JESÚS, es consciente de esta limitación de su cultura y en general de todas las culturas del mundo. Esa realidad es lo que le hace emitir esa sentencia tan contundente.

Al confrontarnos con el texto vemos que, los adversarios de JESÚS, y hasta sus familiares intentan sacarlo de la familia del Reino que Él está inaugurando con sus Palabras y acciones. Por eso decide escuchar primero a DIOS, discernir Su Voluntad y luego decidir en libertad, entendiendo cual es el centro de Su Misión e invitar a los que les siguen a buscar ese centro por medio de la escucha de la PALABRA de DIOS y del discernimiento de Su Voluntad.

Y es que seguir a JESÚS, significa aprender a obedecer a DIOS. Y obedecer a DIOS, significa desandar muchos aprendizajes que nos ha regalado, a lo largo de nuestras vidas. Por eso es que hoy es el día para preguntarnos: ¿Queremos ser los Hermanos y Hermanas de JESÚS, que lo escuchan y poner en prácticas sus Palabras o preferimos quedarnos afuera, al margen de la Novedad que Él representa?

Señor JESÚS, queremos abrirte las puertas y ventanas de nuestro corazón, para sentirnos incluidos en la familia que día a día Tú tratas de construir, escuchando Tu Palabra y haciendo la Voluntad del Padre y así podremos amarnos los unos a los otros.

Amén