
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó este domingo la situación de conflictividad en Bolivia como una «insurrección popular». El mandatario se refirió a la ola de protestas y bloqueos de carreteras que sacuden al país andino, los cuales mantienen como principal consigna la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Petro, cuyo gobierno finaliza el próximo 7 de agosto, manifestó su voluntad de colaborar en la resolución del conflicto.
A través de su cuenta en la red social X, Petro aseguró que su administración está dispuesta, «si es invitado», a buscar fórmulas que permitan una transición pacífica de la crisis política. El líder colombiano subrayó que la agitación social es una «respuesta a la soberbia geopolítica» y enfatizó la necesidad de que las Américas construyan democracias «multicolores» y profundas, donde no exista espacio para los presos políticos.
Origen y radicalización del conflicto
La crisis en Bolivia ha escalado tras semanas de movilizaciones lideradas por sectores sindicales, campesinos y vecinales. Aunque inicialmente las demandas se centraban en mejoras salariales —con la Central Obrera Boliviana (COB) exigiendo un aumento del 20 %—, las protestas derivaron en un pedido abierto de dimisión del mandatario Rodrigo Paz. Ante este escenario, el Gobierno boliviano ha intentado convocar a mesas de diálogo para consensuar un plan de trabajo que detenga la parálisis del país.
Tensiones en las vías y repliegue militar
La situación alcanzó un punto crítico el pasado sábado, cuando la Policía y las Fuerzas Armadas ejecutaron operativos conjuntos para desbloquear las rutas que conectan a La Paz y El Alto con el resto del territorio. Sin embargo, en un intento por evitar un «derramamiento de sangre», el Ejecutivo boliviano ordenó posteriormente el repliegue de los uniformados. Esta decisión se tomó en un contexto de alta sensibilidad social y ante el riesgo de enfrentamientos directos con los manifestantes.
Apelación al legado histórico
En su mensaje, el presidente Petro recordó un encuentro reciente en Panamá con Rodrigo Paz, donde conversaron sobre el padre de este, el expresidente Jaime Paz Zamora. Petro utilizó este vínculo histórico para exhortar al actual mandatario a que dicho legado lo inspire a dialogar con su pueblo. Concluyó su intervención haciendo un llamado a transformar a Bolivia en una nación soberana y profundamente latinoamericana mediante el entendimiento entre las partes en conflicto.
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