Fotografía que muestra una plantación de café este viernes, en Tapachula (México). EFE/ Juan Manuel Blanco

Pequeños productores de café de la frontera sur de México señalaron este sábado a EFE que han sustituido la histórica mano de obra guatemalteca por migrantes haitianos, cubanos y venezolanos, contratados para el corte de café y salvar la cosecha ante la escasez de trabajadores.

La cafeticultura enfrenta una de sus etapas más críticas por la falta de mano de obra, ligada al fenómeno migratorio que en los últimos años ha dejado a comunidades de Chiapas —estado sureño de México— sin jóvenes en edad productiva para trabajar los cafetales, según relatan los campesinos. La migración hacia ciudades mexicanas y Estados Unidos provocó que la mano de obra local prácticamente desapareciera, dejando solo mujeres y adultos mayores.

Roberto Tomasini Pérez, productor de café robusta, contó a EFE que este año fue complicado conseguir personas de Guatemala y México para la cosecha. «Dejó de ser mínimo (su trabajo) para ser altamente representativo. Empezamos con 10, que representó el 50%; después llegaron 20 y 30. Hicimos una transición de mano de obra centroamericana, guatemalteca, a haitianos, cubanos y venezolanos, que es algo representativo», explicó.

Café con sello migrante

Tapachula es la mayor ciudad de la frontera México-Guatemala en Chiapas, uno de los principales productores de café de México. Los cafeticultores estiman que la mano de obra tradicional se ha terminado, especialmente por el éxodo juvenil de las fincas.

Nara Irasema Pérez, cafetalera local, precisó que ahora cuentan con personal haitiano, con complicaciones de adaptación pero fundamental para la zafra. «No puede ser igual que los guatemaltecos, que están acostumbrados. Ellos (haitianos) esperan que la mata esté como en Brasil para cortar mucho, pero tienen que ir aprendiendo», reconoció.

Zacarías, migrante haitiano en la zona alta de Tapachula, aseguró que le gusta el trabajo cafetalero, donde decenas llegan para limpia, corte y secado. «Tapachula está crítico, no hay trabajo, (pero) aquí sí hay mucho. Acá hay comida de todo, nos quedamos a dormir. Tengo casi un mes trabajando, me siento bien. Hay que trabajar, buscar la manera: somos guerreros”, subrayó.

México ha pasado de ser país de tránsito hacia EE.UU. a destino laboral, ante el endurecimiento migratorio de Donald Trump desde su regreso a la Casa Blanca hace un año. Así, muchos migrantes buscan estatus legal en México para trabajar y establecerse.

¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!

Facebook X Instagram WhatsApp Telegram Google Play Store