Cada cura debe tomar las previsiones para hacer actividades religiosas en las iglesias
EFE

Colombo.- Las iglesias de Sri Lanka podrán decidir si anulan los rezos del domingo y los cristianos podrán seguir las oraciones por televisión desde sus casas, mientras que el Gobierno y una organización de clérigos islámicos han pedido a los musulmanes que no acudan a las mezquitas para el rezo colectivo del viernes.

«Vamos a permitiros decidir si acudís a la misa del domingo o no, y si decidís no tomar riesgos podéis quedaros en casa y rezar, estamos organizando misas en televisión y en la radio», anunció hoy a los creyentes católicos el arzobispo de Sri Lanka, Malcolm Ranjith, tras la serie de ataques contra iglesias y hoteles de lujo que causaron 359 muertos el domingo pasado.

Según el religioso, los curas responsables de las iglesias locales tendrán libertad para organizar o no las misas del domingo, pero en caso de celebrarse deberán organizar controles a la entrada «para asegurar la seguridad de quienes vayan a la iglesia».

Por otra parte, la comunidad musulmana ha recibido la petición de quedarse en casa durante las oraciones colectivas del viernes, sea por miedo o como muestra de solidaridad hacia los católicos.

«Como signo de solidaridad con la comunidad católica y muestra de protesta contra el acto bárbaro de los despiadados terroristas, pido a mis hermanos musulmanes que no acudan a las plegarias colectivas mañana (viernes)», afirmó en un comunicado el ministro de Asuntos Religiosos Musulmanes, Abdul Haleem Mohamed Hashim.

El ministro emplazó a los musulmanes de Sri Lanka a rezar en sus hogares para que «el todopoderoso Alá destruya las actividades de los inhumanos asesinos terroristas», en referencia a los autores de los ataques coordinados reivindicados por el Estado Islámico (EI).

La asociación de clérigos musulmanes All Ceylon Jamiyyathul Ulama (ACJU) también pidió a los esrilanqueses de esa religión que se abstengan de participar en la oración colectiva en las mezquitas y que recen en casa si sienten «miedo» ante la tensión que se vive en el país o «si se necesita proteger a familiares y propiedades».

Las recomendaciones llegan después de la serie de atentados coordinados del Domingo de Resurrección contra tres iglesias y tres hoteles de lujo en Sri Lanka, que según el Gobierno podrían haber sido llevados a cabo por el poco conocido grupo islamista local National Thowheeth Jamath (NTJ) con ayuda internacional.

La minoría musulmana de Sri Lanka, un 9,7 % de la población, ha sido atacada en el pasado.

En marzo de 2018, las autoridades de Sri Lanka se vieron obligadas a declarar el estado de emergencia por enfrentamientos entre musulmanes y cingaleses budistas que se saldaron con la muerte de al menos dos personas y la quema de edificios, mientras que en 2014 se produjeron choques similares.

El mismo día de los atentados, al menos una mezquita fue atacada en la isla con cócteles molotov.